lunes, 11 de mayo de 2015

Álvarez, Russo y Grindetti sin programa para Lanús

por Lisandro Martínez

lisandromartinez47@yahoo.com.ar

Scioli, Macri y Massa son tres mosqueteros, no de la entretenida novela de Alejandro Dumas, sino del ajuste y la devaluación. Los tres vienen precedidos de haber salido del riñón del pejotismo más avieso (Menem, Duhalde y Barrionuevo) o ser parte de la patria contratista, esa a la que el Estado le ata la vaca para que la ordeñen. 
  Sus “gestiones”, de las que tanto se vanaglorian, están al servicio de las grandes corporaciones y de los intereses del capital. Sus bancas tienen por lo menos una década de insensibilidad social en los concejos deliberantes, legislaturas provinciales, cámaras de diputados y senadores; nunca pero nunca, nunca, han impulsado un proyecto de ordenanza o ley que signifique una conquista para trabajadores o vecinos. 
  Los tres mosqueteros son indivisibles porque sus programas no pueden más que reivindicar la agenda de intereses capitalistas, cada uno de ellos responde a una fracción de quienes quieren hacerse cargo de los negocios más lucrativos ¿y, dónde se discuten y planifican esos negocios en los que quienes ponen el capital son los contribuyentes y si algo sale mal pagan los platos rotos? En los concejos deliberantes, legislaturas provinciales, cámaras de diputados y senadores.
 El trío es devaluacionista genético porque ese es el dictado insuflado por sus mandantes,
quienes pretenden liquidar sus pérdidas cuando el peso se devalúe y ellos hayan valorizado sus activos en dólares. 
  Revisar el programa de uno de ellos es conocer el de todos. Si el de La Cámpora en Lanús es frágil para abordar los problemas hay que señalar que ni Russo ni Grindetti ni las docenas de colectores que van a inflar las mesas electorales para llevar votos a los tres mosqueteros del ajuste y la devaluación, no son la oposición al gobierno de Darío Díaz Pérez, son su continuidad porque aunque el FR y el PRO tienen profesionales de carrera, ninguno plantea que hay que auditar el municipio antes de gobernarlo como se hace en cualquier empresa al borde de la quiebra o que sus manipulaciones la colocan como sospechosa de fraudes y estafas. 
   El Partido Obrero lo dice con énfasis: ¡Que se habrán los libros bajo control obrero! ¿Por qué no lo dicen ni  lo van a hacer? Porque se curan en salud y saben que al momento de su retirada del gobierno municipal tampoco querrán que el pueblo revise su gestión administrativa y política. 
   El programa de Russo a todo color (“El cambio justo +A15” Lanús Año 1 Nº1) es tan anodino como marcar el paso en el mismo lugar, las 8 recetas son aceite de ricino que ya tomó el pueblo de Lanús.
   En industrias: van a subsidiar a las patronales en otro parque industrial igual de retrógrado que el existente, sin la vigencia de leyes laborales. En la Gestión municipal: no se pronuncian por aumentar el salario de los trabajadores municipales. No propician carrera municipal alguna. Con estas medidas pretenden que la mano de obra sea barata, esté bajo la batuta de los punteros políticos colocados para someter al trabajador a las arbitrariedades que son públicas. Que no haya carrera escalafonaria cumple la misión de resguardarse de cualquier opinión fundada en el raciocinio y en la independencia política. En Seguridad: no se puede esperar del Massismo más que desastres, ya tienen como culatas a la Garza Sosa en Varela mientras en Lanús son socios de los negocios con los barras bravas. Cuando mocionan más cámaras, más patrulleros y que el Centro de monitoreo ¡sea moderno y de acción inmediata!, mancillan la inteligencia del ciudadano simple de Lanús. En salud también les interesa un rábano el salario de profesionales, personal técnico, enfermeros y maestranza. La descentralización que buscan de los hospitales es organizar el éxodo de los pacientes hacia el negocio de la salud privada. Las obras propuestas son las mismas -es decir el verso- de Márquez, Bonfiglio y Darío de hace 9 años. En deportes ya conocemos la actuación de Russo en Lanús y su entrelazamiento con los barras.
  Como remate, Russo/Massa/de Narváez levantan la bandera de los negreros, con “#ñoquiscero” pretenden retrotraer la historia y al docente que falte por enfermedad aplicarle “No trabaja no cobra”. Un clásico de los explotadores del café en Colombia y de la Forestal en el siglo pasado.   
   En las cinco elecciones antidemocráticas y filtros (PASO), el PO/FIT superó las zancadillas y además se colocó en la generales de Mendoza como segunda fuerza con 16,5%, superando al FPV/Justicialismo. En Salta por ahora terceros con tendencia a ser también segunda fuerza en las generales. En las presidenciales está cuarto y va a luchar por quebrar la polarización de los tres devaluadores.
   El Partido Obrero, que coloca a los reclamos obreros como programa electoral, en sólo un año en la Cámara de Diputados de la Nación con dos diputados, mediante asambleas de trabajadores en toda la cuenca petrolera del país le dio cuerpo a un proyecto que luego se hizo ley sancionándose el pago de las acciones (resarcimiento) para 28.000 ex YPF luego de 23 años de ninguneo de los partidos del capital.   
La izquierda revolucionaria con su programa es una salida para millones de trabajadores.

(*) Del Partido Obrero