domingo, 19 de junio de 2016

En Rodríguez funciona un “Buzón” offshore del Vaticano

por Lisandro Martímez* 

lisandromartinez47@yahoo.com.ar

Argentina es un país fantástico donde los presidentes tienen líneas aéreas, por ejemplo ahora para trasladar sustancias prohibidas desde el Chaco y otras localidades cercanas a países productores de plantas capaces de transportarnos a paraísos artificiales. Ese lucrativo emprendimiento lo oficializó NK con Skanska, una línea carente de pasajeros que iba vacía hasta Perú y volvía con las bodegas llenas de “yuyos y polvo”. 
   Pero el hiperrealismo mágico de nuestra atormentada tierra se retroalimenta permanentemente y el mismísimo paradigma de la subversión García Márquez, quien sintetizó en los ‘70 a todo este continente desaforado, pierde por goleada frente a la enorme versatilidad y creación de nuestros burgueses nativos, sus funcionarios y sacerdotes que los absuelven por cuarenta monedas de sus pecados mortales.
   La aparición de un monasterio católico de turno las 24 horas donde se pueden llevar a lavar bolsas de dinero, ha puesto en debate si el personal de monjas Misioneras Orantes y Penitentes de la orden Nuestra Señora del Rosario Fátima, que moran y cuidan la propiedad
ubicada en Julio Argentino Roca entre Crespo y Mansilla en General Rodríguez, es personal de planta o tercerizadas. En caso de revistar como tercerizadas las monjitas monotributarían, pero esas siervas de dios están bajo el liderazgo espiritual y material del Papa, la curia en Roma, la Conferencia Episcopal Argentina y el Arzobispado, que reconoce al monasterio entre los institutos seculares femeninos incluidos en las Casas Religiosas de la Iglesia Católica Argentina. Un dato más que reafirma su origen y pertenencia está dado por la circunstancia que en el majestuoso solar de la calle Julio A. Roca en Rodríguez vivió su retiro como obispo Rubén Di Monte, “il santificado capo del offshore”, quien fuera atendido por las monjitas a cuerpo de rey desde 2007 a 2016 cuando falleció. 
  Por lo tanto el comunicado del Arzobispado de Mercedes tratando de despegarse del “Buzón Offshore” ha obrado por el contrario como reafirmación de la identidad ideológica y religiosa del lugar.
  Tampoco pasó desapercibida la desesperación vaticana por desmentir los lazos que unen al monasterio con las autoridades eclesiásticas y su funcionamiento como lavadero. Fue patética la intervención del vocero del Vaticano/diario Clarín, Sergio Rubín, defenestrando al “diabólico” obispo Rubén Di Monte, señalando las diferencias que lo separaron de Pancho Bergoglio. Si se ve y escucha la nota de TN, se percibe fuertemente que lo que señala Rubín acerca de la tercerización del personal del convento no se lo cree ni él mismo.       
  Detrás de los bolsos voladores hay una grosera operación de los servicios de inteligencia que le hicieron el bocho a López porque lo iban a allanar y éste actuó como en “19 días y 500 noches”, “Pagando las cuentas/De gente sin alma/Que pierde la calma/Con la cocaína./ Volviéndome loco/Derrochando/La bolsa y la vida”…  Y terminó revoleando bolsones al monasterio cuyo “lavadero” quiso utilizar como en el pasado. Grotescamente a 3 minutos del llamado al 911 ¡dos capitanes a las 4 de la mañana en un patrullero detuvieron a López! (La Nación 16/6/16).
    La cama tendida a los Nac&Pop y al Papa fue un “vuelto mafioso” de la “famiglia” Macri en respuesta al desaire de Bergoglio, a quien le obsequiaron 16 palillos para el engendro Scholas ocurrentes y Pancho hizo que sus satélites rechazaran la coima ofrecida por “la famiglia” recordándole al macrismo que debe atender necesidades del popolo, como si la “Santa Sede” las atendiera. 
  La aparición pública del “buzón” donde uno pasa, deja bolsos, después pasa otro y se los lleva, erizó a la cúpula clerical ya que el Banco Vaticano es el N° 8 entre los paraísos fiscales.  Otros a quienes los últimos sucesos les han volado la peluca son los miembros de la patria contratista que pagó coimas a José López durante 12 años. En este pelotón está José Calcaterra, el primer contratista del gobierno Nac&Pop en 2003 quien asumió las obras de reconstrucción de la Basílica de Luján que tanto festejó en vida el Obispo de “las obras Públicas” Rubén Di Monte.
  En los 90’, Di Monte, el intendente Prince y empresarios armaron un negocio que bautizaron Villa de Luján, junto con Roberto Dromi y el aval de otro vaticanista Juan Tobías, rector de la UNSAL. El plan era expropiar 45 hectáreas que incluían la Quinta Cigordia, reserva ecológica municipal y una propiedad ocupada por la Orden de los Vicentinos.
   El 18/11/1991 el entonces arzobispo de Mercedes-Luján, Ogneñovich, resuelto a echar a  los vicentinos, firmó un contrato con ellos. Vencido el mismo su sucesor Rubén Di Monte dispuso darles el raje. Según la periodista (fallecida) Susana Viau: “El desalojo de los Vicentinos ordenado por Di Monte fue aprobado por el cardenal Bergoglio y el respaldo de Roma, donde Di Monte había transado con Esteban Casselli y el cardenal Angelo Sodano”. En la misa donde celebró el desalojo de los Vicentinos, Di Monte saludó el apoyo de Bergoglio con quien compartió esas mezquindades terrenales: Dirigiéndose a Bergoglio dijo: “El fue esencial para darme fuerza y continuar con lo proyectado”. 
   En 1962 Luis Buñel presentó su film El Ángel exterminador donde relata cómo luego de una cena un sector de la alta burguesía no puede salir del salón comedor por razones inexplicables. Pasan los días, la situación se tensa, la cortesía y los modales hipócritas dejan paso al trato más primitivo y brutal dictado por el instinto de supervivencia. Es una parábola de la descomposición profunda de una clase social que ya no tiene nada humano que dar. Fuera de ese comedor la policía carga contra las movilizaciones obreras. Medio siglo después puede decirse que Buñel pintó exquisitamente el escenario de la Argentina de junio de 2016 y la descomposición social que en estado superlativo ha ganado a la patronal nativa.

Separación de la Iglesia del Estado.
Apertura de los libros del arzobispado de Mercedes bajo control de obreros y vecinos.
Auditoría de  los libros contables del Ministerio de Obras y Servicios Públicos bajo control obrero. 
Auditoría de las empresas contratistas de la Obra Pública de los últimos 12 años.
Confiscar bienes a contratistas de obras públicas malversadas por coimas. 
Gobierno de los trabajadores.


  (*) Del Partido Obrero