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domingo, 24 de noviembre de 2013

Conozca el Vatayón militante de Massa

por Lisandro Martinez*

lisandromartinez47@yahoo.com.ar

En Florencio Varela la patota sindical parece que tiene su reservorio; el 20 de octubre de 2010 un grupo importante que llenó dos micros escolares* fue capitaneado por Cristian “Harry” Favale quien los llevó a que participaran de la Emboscada de Barracas donde fuera asesinado Mariano, hubo además 3 heridos de bala entre ellos Elsa Rodríguez que quedó discapacitada. (*Testimonio del 20/11/2012 frente al TOC 21 de Juan Carlos Velázquez, agente policial de servicio en la Estación Yrigoyen) 
Juan “Lagarto” Olmedo conduce desde hace años el gremio de la UOCRA seccional Quilmes, Varela y Berazategui y el 27/10/2013 se consagró Concejal en la lista de Sergio Massa en Florencio Varela, detrás de Dardo Ottonello y Gualberto Ríos. 
Massa y Olmedo. 8/10/13 en Varela (infogei.com.ar)
Antes, “Esto provocó una ruptura en el espacio, que tenía un acuerdo en el que se incluía a Omar Colombi, primer massista varelense y al ex intendente Julio Carpinetti. La aparición de Olmedo produjo un serio entredicho entre los dos espacios que finalmente presentaron listas separada, aunque éstos últimos no lograron ser “oficializados” para la junta electoral partidaria lo que llevó a Colombi a denunciar “sospechosos manejos por debajo de la mesa” y a Carpinetti a amenazar con una presentación judicial sino se le permitía competir en la urnas. Pero el “massismo” eligió y la única lista oficializada fue la que incluye al polémico hombre fuerte de la UOCRA. Religioso, gremialista y empresario, el “Lagarto” suele andar bien custodiado. Con algunos lazos creados con
efectivos de La Bonaerense, es más que difícil tomarle una fotografía y suele rechazar el diálogo con los medios de prensa”. (www.infosurdiario.com.ar 8/7/2013)
Oscar Hugo “La Garza” Sosa, el ex lugarteniente del Gordo Valor, fue imputado por “coacción agravada y daños”. Lo involucran como miembro de una patota que golpea y amenaza a trabajadores químicos y petroquímicos que no se advienen a sus maniobras como ¿Tesorero? de uno de los gremios Químicos. 
Resulta que ahora La Garza “actúa” en la administración de la obra social de la Federación Argentina de Trabajadores de Industrias Químicas y Petroquímicas –organización imputada en la adulteración y comercialización de drogas oncológicas- conducida por Fabián Hermoso. “Los que conocen su actuación allí señalan sorprendidos que quien se autotituló “el mejor ladrón de la historia argentina” es virtualmente el tesorero (sin pasar por las urnas) de ese sindicato”. (www.perfil.com 18/8/2013)
Hermoso y La Garza intentan quedarse con 15 mil afiliados de la Federación de Sindicatos del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de la República Argentina. Sosa está denunciado por intimidar a los trabajadores de la empresa Clorox del Parque Industrial de Pilar; dijeron en la causa judicial que estaba entre quienes el 22/11/2012 irrumpieron en una asamblea. Sosa y la patota habrían impedido la asamblea blandiendo un bate de béisbol, fierros y otros elementos contundentes”, exhortando a los empleados a afiliarse o mantenerse adheridos al sindicato de Hermoso. Tras amenazarlos de muerte en caso que abandonaran la organización sindical, “procedieron con los palos que portaban a romper los autos” de los trabajadores.
En la empresa Síntesis Química de Florencio Varela, los trabajadores acusan a “La Garza” por amputar el dedo a un delegado y en Industrias Arsvnur de Burzaco por lesionar a otro obrero.
Los nuevos concejales Dardo Otonello y Juan “Lagarto” Olmedo por el Frente Renovador en Varela lo tienen a “Cacho” (La Garza) como un ariete de su agrupación política.
 A Michel Foucault quien fue uno de los filósofos más influyentes del siglo XX que aportó nuevos conceptos que desafiaron las ideas preestablecidas sobre la cárcel, la policía, la seguridad, etc, nunca se le habría ocurrido que 40 años después de su famoso libro “Vigilar y Castigar”, en un país en los confines del sur del planeta tierra, dos de los delfines del Santo Padre, Sergio Massa e Insaurralde, se rodearían de ex presidiarios y asesinos confesos para levantar la consigna de “la seguridad pública”. 
En la seguridad de que cada uno de los guardaespaldas de los candidatos de la patronal tiene un prontuario abierto ¿de qué seguridad le hablan al ciudadano cuando hablan de seguridad?
¿Qué podía pretender Francisco De Narváez con su consigna “Un crimen, un castigo” sino la de apoyar la vieja atrocidad bíblica de “ojo por ojo y diente por diente”? 
Este “Vatayón militante” que cuida a los candidatos del “orden” como una funambulesca danza macabra y da seguridad a la “crema” de los explotadores vernáculos ¿no dice acaso todo lo que se puede decir de un cuerpo de ideas marchitas por no decir muertas? ¿no señala acaso que un régimen que vive de la trata, el narcotráfico y la superexplotación del trabajo ajeno, está buscando desde hace rato donde caerse muerto? 
¿No es acaso necesario que los últimos elementos sanos abandonen el cadáver, antes de ser ellos mismos víctimas del colapso final? 
Desde que un sector de la humanidad concluyó que la propiedad privada de los medios de producción es un delito, otros avanzaron a la idea de que delinquir sobre delincuentes era lo que correspondía y se acuñó la frase “el que le roba a un ladrón tiene cien años de perdón”.  
Hace 94 años la izquierda en Argentina debatió ardorosamente este fenómeno protagonizado por los “Anarquistas expropiadores” que en 1919 hicieron el primer asalto con fines políticos en el país. La polémica dividió las aguas; la Federación Obrera estuvo en contra mientras los partidarios de “los expropiadores” apoyaron “todo acto que vaya contra los burgueses”. En parte la polémica alentó las simpatías hacia Mate Cosido y otros que como “vengadores sociales” repartían el producto de sus asaltos entre los pobres. 
Esa delincuencia “romántica” independiente no existe más desde que se consolidó la delincuencia dirigida desde el Estado e incluso a pedido, organizada desde los círculos del poder y desde la competencia entre capitalistas.
Los bandidos rurales de Argentina han pasado para muchos a ser héroes contra la explotación. La descomposición capitalista ha llevado incluso al que se autotituló “el mejor ladrón de Argentina” a terminar siendo un triste rompehuelgas. 
  (*) Del PO