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sábado, 24 de septiembre de 2016

A Orellana lo mató la bestialidad policial

  Al albañil Máximo Orellana lo mató la bestialidad policial. Después de ver las condiciones en que quedó su cadáver en las fotos proporcionadas por su familia y repasando los hechos de su detención y muerte, no vale la pena esperar la pericia forense para sacar esa conclusión.
 Repasemos: El viernes 16 a eso de las 17:00 cuando volvía de trabajar, lo pararon dos policías en villa Jardín a Orellana. Habrán intercambiado algunas palabras, pero lo cierto es que lo arrojaron al piso, lo molieron a patadas y lo llevaron esposado y arrastrando a la seccional 5ª. De allí salió a las tres horas, tambien esposado pero con rumbo a la sala UPA de Diamante, donde prácticamente llegó muerto. Juran los profesionales de la UPA que desde la Secretaría de Gobierno de Noelia Quindimil les ordenaron omertà (silencio). 
 Los familiares ya hicieron dos marchas contra la seccional 5ª.  En el ínterin se los cruzaron a Nestor Grindetti y a Cristian Ritondo (ver aparte) y el intendente les dió su número de celular para que lo llamen: Cuando trataron de hacerlo, el número no correspondía a un abonado en servicio. Increíble de parte de un jefe comunal.
  Por otra parte nadie informó si hubo purga o no en la seccional 5ª. A los políticos el tema no parece interesarles, salvo al Partido Obrero: Su candidato a concejal en 2015, Emiliano Bonfiglio pidió el relevamiento de esa cúpula policial.