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martes, 26 de marzo de 2019

¿$6 millones para limpiar las oficinas municipales?

   Gracias a la justicia -que el propio presidente de la Corte Suprema admitió que está deslegitimada- Darío Diaz Perez safó de una sentencia condenatoria en el proceso penal por administración fraudulenta de las cooperativas durante su intendencia. 
   Durante la actual gestión municipal las cosas no parecen haber mejorado mucho en esa área. Vayamos entonces al relato de un actor municipal que pide reserva de identidad:
   “Se viene la campaña electoral y ya se escucha la palabra «recaudación » y aparecen viejos conocidos. El 21 de noviembre de 2016 La Defensa denunciaba un entramado de corrupción que vinculaba personajes que trabajaron para la gestión Díaz Pérez y que el diputado Adrián Urrelli a través de su mano derecha Carlos Ganduglia los incorporó a su staff. Los viejos conocidos son el matrimonio conformado por Sebastián Pereda y Mariana D’Salvo. El hombre si bien no aparece en el organigrama municipal es quien maneja toda el área de cooperativas y su esposa es personal de planta y presta servicios en Obras Particulares.
   “En estos dos meses y días del año 2019, una cooperativa cuyo titular es un familiar de D’Salvo, facturó la friolera de 6 millones de pesos -de los que ya cobró 5- por limpieza de oficinas municipales. Se trata de la cooperativa El Trabajo Dignifica con domicilio en José Hernández 1196 de Llavallol, a la que la Orden de Compra  Nº 1860 respaldada por el Decreto Nº4800 del 28 de diciembre pasado le concede ese dineral. Según esta constancia un centenar de personas cobran $20.000 y trabajan sábados y domingos limpiando oficinas como consta.       
   “Los diez o quince cooperativistas que limpian las oficinas son los del Programa Nacional Haciendo Futuro. Esta gente asegura que sólo reciben $5.000 por cabeza, mientras que a Ganduglia y compañía se les dice que los sueldo son de $ 10.000”, informa la fuente.
   Si esto es cierto: ¿quien se queda con la impresionante diferencia de dinero? ¿Quien permite este descontrol?
  Y la fuente observa otra anomalía: Mientras que es el secretario de Gobierno, Ricardo Busacca, quién hace el requerimiento de “servicio de limpieza” desde su oficina, los fondos para pagar este trabajo salen de la Secretaría de Desarrollo Social de Damián Salas.