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sábado, 27 de febrero de 2021

El noticuento del payaso Pepito

El problema que tenia el Abu Leo para empezar, es que el angelito no queria nacer. Estaba cómodo en el cielo. Se divertia mucho saltando entre las nubes. Dos veces lo intentaron pero el muy escurridizo se escapaba. La tercera vez el mismo Padre Celestial tuvo que intervenir y entonces Pepito nació.
  Su mami y su papi, Angela y José, eran dos inmigrantes italianos que vinieron al pais y se fueron a vivir a una pequeña localidad, a Remedios de Escalada, en el partido de Lanús, cerca  de donde descansaban las almas. Eran muy pobres y Pepito tenia varios hermanitos. De muy pequeño comenzó a trabajar en un circo. A él le gustaban los payasos, pero le enseñaron a hacer acrobacias. El dueño era muy exigente y no lo trataba bien. Pero Pepito nunca perdía el buen humor a pesar de la dureza del trabajo, más para un nene tan pequeño. Para colmo un golpe en su espalda le impidió seguir con las piruetas.    ¡Entonces sobrevino el milagro, y se dedicó a hacer sus queridas payasadas!
   Con ellas triunfó en el espectáculo, no sólo en el circo, sino en la televisión donde lo veian muchos chicos y grandes. El Abu Leo lo veía de jovencito. Con un humor sano, inocente, simple y divertido hacía las delicias de la platea. Sus rutinas, sus ocurrencias, y sus personajes eran para destornillarse de risa, como:
-Pepe Galleta, un guapo en.camiseta (foto).
-Pepe Mamboreta, donde quieras que me meta.
-Pepe Luis, me escapo como un cuis.
-Pepe Botones, luego subo los sifones
-Pepe Malevaje, Malevo de Raje.
-Pepe Narciso Bello, pillo con vello.
  A veces todavía se lo puede ver en.las pantallas, desparramando monerias. En la eternidad, sigue haciendo reir en el cielo.
¡Patapufete! ¡Que suerte para la desgracia! ¡Chaaaauuuu, Pepe Biondi!

                                                                          Leonardo Saphir