El martes último, cerca de medianoche, un voz de señora mayor, casi inteligible se comunicó con La Defensa y sólo se alcanzó a descifrar que había muerto un jovencito “de Caraza”, en un asalto. A las pocas horas, a las 3:10 del miércoles, la policía concurrió a la llamada al 911 y en plena avenida Rivadavia, entre Mazza y Warnes, frente al hipermercado Coto, se encontró con una moto tirada en el pavimento y a unos metros, contra el cordón, con un joven, que el servicio de emergencia de la sala sanitaria de Villa Jardín, constató que estaba muerto. Luego se pudo reconstruir por los videos de seguridad que el fallecido se llamaba Tomás, tenía 18 años y fue asaltado por un motochorro cuando circulaba en su Honda. Tomás (foto) intentó huir pero el criminal le pateó la moto y aunque el chico tenía el casco puesto, dio su cabeza contra un poste y falleció en el acto.
Pregunta: ¿En la exposición sobre Seguridad que brindó el secretario Sebastián Castillo a los concejales, le habrá dedicado algún capítulo al flagelo de los motochorros que sufre Lanús y algún plan de contingencia para esa plaga?
