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sábado, 26 de septiembre de 2026

HCD: En la sesión ya no se tratan proyectos o pedidos de informes: son todas distinciones

 
 El jueves se desarrolló una nueva sesión ordinaria del Concejo Deliberante. Pero las sesiones ordinarias han sido convertidas en un simple trámite administrativo en donde se distinguen a personas que los ediles consideran dignas de su distinción. Para muestra basta un botón. Lo siguiente es la sesión. Entre las iniciativas aprobadas se declaró de Interés Legislativo la muestra fotográfica “Retratos en lucha”, de Rubén Darío Tavernise, que actualmente se encuentra exhibida en el hall principal del Palacio Municipal Eva Perón. Se aprobó la declaración como Ciudadano Ilustre post mortem, como reconocimiento a la trayectoria de Roberto Miguelez y al lugar que ocupó dentro de la vida política e institucional del distrito. Y por eso también se aprobó el cambio de denominación de la calle Amancio Alcorta, que pasará a llevar el nombre Roberto Miguelez, incorporando de esta manera su recuerdo a la identidad urbana de Lanús.Se aprobó un reconocimiento a la Selección Argentina femenina de hockey sobre césped, Las Leonas, por la obtención de la Copa Mundial de Hockey sobre Césped 2026. Y el Concejo Deliberante declaró Visitante Ilustre al presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón Rodríguez, quien estará en Lanús el próximo 4 de octubre. La distinción será otorgada en el marco de su próxima visita al municipio y constituye un reconocimiento institucional a la presencia del mandatario asturiano en el distrito. Pero cuando Nacho Moroni del bloque La Libertad Avanza, pidió sobre tablas el tratamiento del expediente sobre: “Eximición de derechos de publicidad y propaganda para entidades religiosas, sociales, comunitarias y de bien público”, la mayoría oficialista lo rechazó, girándolo a la comisión de Gobierno.

Cómo trabajan los ediles

   Ya no hay resoluciones ni ordenanzas que lleguen al recinto para su debate y aprobación, se niega el tratamiento sobre tablas de expedientes que presentan nuevos proyectos -si son presentados por bloques opositores- y los pedidos de informes son considerados “con intención político-partidaria” y descansan el sueño eterno en la comisión de Gobierno, hasta su vencimiento, en que el pase a archivo es inmediato.

  No es que en alguna sesión suceda eso, es en todas. Pareciera que una norma no escrita se ha impuesto a partir de este año y cuando se pregunta por qué los vecinos así no tienen derecho a la información que emane del ejecutivo sobre algunos temas sensibles (como seguridad o presupuesto, considerados de “intención partidaria”), responden que lo hacen para escapar de la burocracia que impide que con rapidez se produzca la resolución de los pedidos presentados. “Pero si alguien quiere saberlo no tiene más que consultarnos”, es la respuesta. Como excusa es válida: los tiempos de espera y pases administrativos hacen que, a veces, se tarde hasta casi un mes para lograr un dictamen que permita que el expediente se apruebe en una sesión. Pero si el tema a resolver es urgente, tienen una salida: su tratamiento sobre tablas que, aparentemente, ya se ha eliminado de sus responsabilidades.

   Dicen que desde las comisiones se informa directamente al ejecutivo, que a través de la secretaría correspondiente se ocupa de resolver lo planteado, informando después de lo que ha realizado e incorporando ese informe al expediente, que se puede pasar directamente a archivo. Por eso tantos expedientes se han enviado a archivo en cada sesión.

Seamos realistas: en todas las administraciones se manejan acuerdos entre los distintos bloques para lograr definiciones. Pero ahora pareciera que el oficialismo ni siquiera lo intenta. Su mayoría no los necesita. Pero así el recinto es una sucursal “levanta manos” del partido gobernante, que, como tiene la mayoría -también en las comisiones- se puede dar el lujo de aprobar solamente lo que le interese al intendente.

La pregunta que cabe es: ¿y lo que le interesa al vecino?

                                                                                      Marta Santos