domingo, 15 de marzo de 2026

Rezan en la Casa Blanca. ¿Para que le vaya bien a Trump?


 por Lisandro Martinez*

Ritual satánico

De 1996 a 2015 Trump fue propietario del negocio de los concursos de belleza Miss USA, Miss Teen USA y Miss Universo. En 2015, las cadenas Univisión y NBC no transmitieron los concursos por los ataques racistas de Trump contra inmigrantes latinoamericanos durante su campaña presidencial. The Objective (theobjective.com) es un periódico digital español fundado en 2013 en EEUU, es una expresión “progre” de la prensa yanqui donde fueron ventilando las relaciones enfermas entre el tratante de pibas para su violación, Jeffrey Epstein “suicidado” y el presidente de EE.UU. Trump, un fanático religioso. Ambos fueron parte de una amistad de casi 15 años y socializaron juntos en Manhattan y Palm Beach, Florida, antes de un desencuentro (NYTime 20/7/2025). Paula White, jefa de la Oficina de la Fe en el gobierno de Trump, es quien inicia el rezo de oraciones generales en las reuniones y la encargada de obtener votos en el llamado “cinturón de la Biblia” del sur de EEUU.

El proxeneta de menores amigo de Donald

  La trata y la pedofilia tienen una economía política, además de su propia geopolítica. Cuando en EE.UU. la prensa dio a conocer las fotos del multimillonario Epstein y su esposa Ghislaine Maxwell con la leyenda “sexual offender”, esas etiquetas jugaron un papel doble: señalarlos como importantes responsables. Mientras, Trump pretendía difuminar la realidad de una isla donde las drogas corren libremente como si fuera un estado “liberado” bajo el paraguas del Gobierno de Florida. El secretario de estado Marco Rubio infla el globo de que en Florida EEUU no existen narcos, que el lugar está limpio pero lo que se registra de un político que va para ser gobernador de la Florida es diferente, a él le

encontraron evidencias de su emprendimiento: bastante polvo blanco, mucho dinero, armas etcétera, 
entonces vale que EEUU revise Florida (www.resumenlatinoamericano23/12/2025).

  A la Guardia Costera de Miami y a los aeropuertos americanos no les llamó la atención el traslado de mujeres y niñas desde las costas hasta el territorio donde la explotación es ley. ¿Cómo se explica que los vuelos que llevaban a las víctimas hasta el infierno de Little Saint James -hoy rebautizada “isla de la pedofilia”- salieran del propio Aeropuerto Ronald Reagan de Washington? La economista italiana Loretta Napoleoni, que estudia los fenómenos de circuitos económicos criminales como funcionales al capitalismo, afirma que la liberalización profundiza e imposibilita impartir justicia. La brecha entre regiones y entre ricos y pobres está dando lugar a procesos de desposesión de derechos y garantías de poblaciones a manos de corporaciones, llevándose puesta la clase media y volviendo más flexibles las fronteras para algunos.

  Cuando la secretaria de Justicia de EE.UU, Pam Bondi, hizo públicas 200 páginas de documentos oficiales, confirmó lo que se había dado a conocer extraoficialmente luego del dudoso suicidio de Epstein en su segunda detención en el año 2019 cuando fue denunciado por “tráfico sexual”. Estaba detenido en el Correccional de Manhattan donde se ahorcó antes de escuchar la condena. Todo está en los “contactos” del matrimonio Epstein-Maxwell. Lo más extraño es que Epstein ya había tratado de suicidarse cuando estuvo detenido en una celda junto con un ex policía acusado de 4 asesinatos, York Nicholas Tartaglione, quien declaró no acordarse de esos intentos. Para su “seguridad”, Epstein fue trasladado a una celda con cámara y allí se quitó la vida el día en que las cámaras no funcionaron. Así Epstein pasó a la historia como “inimputable por muerte”, pero su esposa, hoy en prisión -cómplice durante 30 años- sigue viva. Es hija del magnate de la prensa inglesa Robert Maxwell dueño del influyente Daily Mirror y presunto colaborador de la Mossad. Eso le permite proveer a su hija de facilidades frente a sistemas de justicia que no son imparciales ante la clase que domina el género o la etnia. De hecho la pena otorgada fue menor a la solicitada por la fiscalía, a pesar que testigos como “Carolyn”, “Kate”, “Jane” y Annie Farmer -la única que dio su apellido- declararon que teniendo entre 14 y 17 años fueron obligadas a tener relaciones sexuales frente a ella. Estas nuevas imágenes ofrecen una visión inquietante del mundo de Jeffrey Epstein y su isla, “ayudan a reconstruir el panorama completo de sus horribles delitos". El demócrata Robert García, miembro del Comité de Supervisión, ha asegurado que investiga el caso y que también ha recibido documentos de J.P. Morgan y Deutsche Bank que los demócratas pretenden hacer públicos tras revisarlos.

   Las contradicciones en el discurso de Trump sobre Irán explican que todo el conflicto sería una distracción para que no se hable de Epstein ni de las elecciones de noviembre, que "las pierde salvo que haga trampas". El pasado 18/11, el mismo comité pidió a la fiscal general de las Islas Vírgenes estadounidenses documentos, comunicaciones e información relacionados con investigaciones sobre Epstein. El Congreso de Estados Unidos aprobó el mes pasado una ley, con el voto de republicanos y demócratas, para obligar al Departamento de Justicia a publicar los documentos del caso que todavía no han sido revelados. Trump, quien mantuvo una relación de amistad con Epstein, se opuso en un principio a su publicación aduciendo que era una estrategia demócrata para dañar su imagen pero luego respaldó la ley. En las doscientas páginas que la secretaria de Justicia publicó en el marco de los conflictos interinstitucionales que Trump y su troupe libertaria promueven, no figura solo el presidente. Las listas agregan  “contactos” e “invitados” y a Trump se le sumaron los actores Alec Baldwin, Kevin Spacey, Ralph Fiennes y Courtney Love, Naomi Campbell, miembros del clan Kennedy y el príncipe Andrés del Reino Unido. Más allá de la diferencia entre “contactos” e “invitados”, muchos de esos nombres fueron denunciados sin distinción durante estos años en filtraciones y demandas relacionadas con el caso. Donald Trump y su esposa Melania no sólo aparecen registrados allí, sino que circuló una foto cuando aún la ingeniería capilar del presidente no era tan evidente y su esposa posaba sin sombreros de ala ancha. Pero un detalle anterior refuerza el lazo Trump-Epstein: un registro del 15/5/1994 da cuenta que Donald junto con su ex cónyuge, la actriz Marla Maples y su hija Tiffany, llegaron a la isla en un vuelo privado. Sus viajes eran más periódicos que los de otros que figuran en las temidas listas. Esto, sumado a un profuso intercambio epistolar entre el dúo Epstein-Maxwell y Trump complican su situación y produjeron un quiebre entre sus seguidores quienes ahora lo critican, como la congresista Marjorie Taylor Greene que tildó a su jefe de traidor, mientras otros se filman quemando sus coquetas gorritas rojas del trumpismo. Las denuncias judiciales fueron presentadas por víctimas anónimas, muchas de las cuales tuvieron que hacerlas más de una vez porque eran rechazadas por los jueces o por amenazas. Es el caso de una mujer que denunció a Trump/Epstein en 2016 en California con el pseudónimo de Jane Done y por oficios del abogado trumpista Alan Garten y presiones nada sutiles, la causa fue cajoneada. La lista es larga y compleja: en el 2015 Virginia Roberts Giuffre contra Ghislaine Maxwell; al año siguiente, una denuncia anónima contra Epstein y Trump en Nueva York. Y sigue la lista. Las denunciantes son mujeres trabajadoras que hoy viven en distintos estados.  Cada año se sumaron denuncias que alcanzaron al Banco JP Morgan Chase en el año 2022 por haber facilitado los hechos denunciados. Morgan fue banquero de Epstein durante quince años y por su implicación desembolsó u$s290.000.000 para resolver demandas presentadas por víctimas de Epstein-Maxwell. El funcionamiento de un estado paralelo como era la isla Saint James, también requirió una política económica y una ingeniería financiera que Loretta Napoleoni, economista, escritora, periodista y analista política italiana define como “economía canalla”. Experta en el análisis de la financiación del terrorismo y reconocida internacionalmente por haber calculado el tamaño de la economía del terror, Loretta escribió “la liberalización extrema de la economía desata “fuerzas oscuras” que a su paso destruyen las potestades estatales, fundan desiertos llenos de descartados en territorios y culturas, donde no hay prójimo y lo que se comunaliza es el olvido y el desprecio, algo que sólo una política humana, solidaria y comunitaria podrá revertir”.

       La campaña electoral Trump-Vance sostenida por el Partido Republicano se basó en argumentos delirantes y frases efectistas como la de atacar al “estado profundo” (ese que Milei identifica en sus delirios con una “asociación mafiosa” donde él juega de topo) y “drenar el pantano”, es decir, aclarar eventos sospechosos de la historia que van desde el asesinato de Kennedy hasta el dudoso suicidio de Epstein. Pero nada de esto ocurrió y las promesas de Donald quedaron en el olvido. Trump es parte de la continuidad de la oligarquía (su casta) que domina EEUU. El escándalo desatado no es obra de “loquitos” o “sexual offenders”, sino fruto de las desregulaciones económicas y financieras que dieron lugar a la creación de entornos propicios para actividades ilegales, dinero sucio y prácticas ilícitas con una moral normalizada que define relaciones geopolíticas y humanas.

    (*) De Política Obrera