Ana
es parte de un grupo de vecinos que entienden que su barrio, en los alrededores
de Marco Avellaneda y Ugarte “está volviendo a tener síntomas de la inseguridad
e impunidad que ya tuvimos en otra época. La realidad es que ya las noches
y madrugadas no son tranquilas y esto ya es común y si bien aún no pasó ninguna
tragedia los vecinos no podemos convivir con esa sensación de que algo
está por pasar. Son varios los lugares de mi querido barrio que se ven
afectados, pero más precisamente en la esquina de Marco Avellaneda y
Ugarte o esquina Jose Hernández, parecen un desfile de venta de droga o vaya a
saber qué otra cosa. Los vecinos ya están alertas, esperamos que el
funcionario y los policías de turno estén a la altura y puedan proteger a los
vecinos que hacen todo lo posible juntos a sus hijos para convivir en armonía”,
pide Ana.
