martes, 12 de agosto de 2014

Un rompehuelgas en el Coneau contra la sindicalización docente

por Lisandro Martínez*

lisandromartinez47@yahoo.com.ar 

  Hemos leído en Lanús Noticias (6/8/2014), con asombro y sin que “el evaluador de mensajes” ni la dirección del sitio emita opinión, una nota del “experto” en cooperativismo de la Comisión Nacional de Evolución y Acreditación Universitaria del Ministerio de Educación de la República Argentina, Roberto Fermín Bertossi. 
  Este funcionario del Ministerio de Educación aboga no por un régimen único de Educación sino que da pautas para continuar con el descuartizamiento de planes y objetivos y propone acabar con los reclamos docentes, las huelgas por salario y mantener Comedores y estructuras edilicias completamente abandonadas mientras el presupuesto es aprovechado por los intendentes. 
  El funcionario señala que “urge democratizar la educación para corregir inclusivamente la reproducción de todo analfabetismo y consecuente irresponsabilidad personal ciudadana por ausencia del discernimiento necesario para actuar, conducirse y elegir rectamente en la vida cotidiana, sin manipulaciones”. 
  Es atinado señalar que la democratización del sistema de educación único, gratuito y sin injerencia del clero es lo que persiguen los docentes, quienes luchan desde hace años contra la burocracia sindical enquistada en los gremios por el Ministerio de Educación y el de Trabajo. “La democratización de planes y objetivos de la educación” sólo puede ser posible si se coloca bajo control de los docentes y no del Estado capitalista cuya función es imponer un sistema educativo lucrativo y la manipulación clerical.
   “La ausencia de discernimiento para actuar, conducirse y elegir rectamente en la vida
cotidiana, sin manipulaciones”, señor Bertossi, tiene su núcleo duro alimentado desde el poder político en los municipios, las gobernaciones y el propio PEN y se llama Punteros Políticos, que distribuyen y manipulan políticamente la existencia “de todo bicho que camina”. 
   La barbarie a que lo someten esos punteros acarrea al soberano la falta de horizontes y perspectivas y da como consecuencia la brutalización de los sujetos en las calles y en toda actividad ciudadana. El resultado de educar a personas para que no puedan vivir como tales, sin baños instalados, por debajo de los niveles de pobreza, viviendo en taperas, arroja esto que ustedes, ejecutores de semejante política “educativa”, promueven: el egreso de la escuela pública de millones de marginados por el hambre y la ignorancia. 
   El funcionario Bertossi no distingue que “para elegir el camino recto” deberíamos primero tener una escala de valores morales y políticos de la que funcionarios gubernamentales y de la oposición política capitalista carecen. 
  El “paradigma” promocionado por los medios que regula el Estado y que deberían seguir los jóvenes es el del “valijero” Leonardo Fariña, un pibe “triunfador” hábil en tramoyas capitalistas: experto en fuga de capitales, estafas, drogas y automóviles de alta gama, ah! y pibas vacías que actúan como una mercancía más. 
  Para comprender cual es el currículo y las pruebas que debieron afrontar los candidatos de los capitalistas simplemente hay que analizar cualquier crisis que se desata en el país, ahí comienzan a salir a la luz los prontuarios policiales de funcionarios y politicastros y se distingue quienes se aprovecharon por ejemplo en Santa Cruz, en la década de los 70/80, de la ley 1050 de la dictadura, para apropiarse de las viviendas de cientos de vecinos y así comenzar a amasar su fortuna, que luego completaron vaciando el país, además están los progres santafecinos, los duros del Nordelta, etcétera.  
  Un dato que refuerza esto es que el PEN, pocas semanas atrás, hizo votar por mayoría simple una ley en las dos Cámaras del Congreso que deslinda las responsabilidades de los funcionarios del Estado frente a actos que los incriminen delictivamente y afectando el interés, bienes y seguridad e inclusive la vida de los ciudadanos. Esta autoamnistía (Masacre Ferroviaria en Once, Cromagnon, estallido de la red de gas en Córdoba, Deuda Externa, relaciones con el Hampa de gobernadores provinciales, el PEN, etc.) fue la que tanto buscó la dictadura Militar y no consiguió por la pujante resistencia popular. 
  La lucha porque los funcionarios paguen sus estafas, sobreprecios y crímenes, con sus bienes personales y su libertad es el imperativo democrático de la época.
  El paradigma del capital es el lucro que es contrario a la vida; hoy la contaminación (un fenómeno implantado) es liderada por la actividad industrial capitalista que se instala en cualquier punto del país sólo si está exceptuado de cumplir las normas más elementales.
  Los “maestros ciruelas” del capital aunque se vistan de “expertos” no pueden traer más que desgracias a la familia trabajadora. 
  Cuando “el experto” dice “Atento las recurrentes interrupciones en el servicio público educativo”, propone por medio de las Cooperativas liquidar la defensa de los trabajadores integrándolos a un lánguido sistema de Cooperativas, donde el salario y las condiciones de trabajo sean asumidas por un colectivo de “corredores de la coneja” sin subsidio del Estado mientras a la escuela confesional y religiosa, deformadora de la cabeza del educando, se la premia con subsidios del 70 al 90% para los salarios. 
   El escollo central de la Educación que propone Bertossi para la población de carecientes está dado por las dificultades del acceso a la Educación cooperativa o de Gestión social, ya que deberán afrontar un gasto que no pueden. 
Para clarificar el cuento de Bertossi, señala el sitio www.infojusnoticias.gov.ar/nación sobre escuelas cooperativas en la CABA: “Desde 2006, la Ley de Educación Nacional pretendió dividir la Educación en 3 categorías, Estatal, Privada y de Gestión Social”. Al no estar esto reglamentado las escuelas de Gestión no pueden recibir subsidios como las privadas, porque los subsidios son para salarios y los cooperativistas no son asalariados, es decir no hay sindicato, aguinaldo, vacaciones pagas, ni aportes jubilatorios.
“El experto”, molesto por la lucha docente, no tiene otra propuesta que abandonar la escuela pública e ir a la  educación paga para sofocar los reclamos. 
Los verdaderos educadores en este período de crisis capitalista son los docentes en lucha por sus conquistas; repudiamos al “experto” y convocamos a que los sindicatos de educadores denuncien al rompehuelgas. 
(*) Del Partido Obrero