martes, 4 de agosto de 2026

A confesión de partes, relevo de pruebas


por Lisandro Martinez* 

 Milei en su discurso del 30/7/2026 anunció reformas a la carta orgánica del BCRA

En febrero de 2025 la cripto moneda $LIBRA subió un 1.300% en cuestión de horas. $LIBRA, la cripto moneda que el presidente de Argentina promocionó a través de sus redes tuvo un crecimiento exponencial para terminar el mismo día derrumbándose, dejando una sustancial ganancia a su creador (www.BBC.com.20/2/2025). El 30/7/2026 Milei en su discurso en cadena dirigió una serie de tanteos envaselinados “al pueblo” que estuvieron destinados a precipitar un conjunto de medidas para favorecer a los mismos sectores empresariales y financieros que se apropiaron de las reservas del país desde 1935; esta vez Milei actúa bajo el asesoramiento y la guía férrea de su último patrón Eduardo Eurnekian, privatizador de aeropuertos y otros jugosos negocios.

  La presentación de las reformas a la carta orgánica de BCRA, según Milei, “sería el inicio para detener la estafa de falsificar dinero para financiar la política”, empresarial de las patronales. Para que eso sucediera deberían tomarse una serie de medidas prácticas donde quedaría “patas pa’ arriba el culerío patronal” y deberían darse instrucciones precisas a las brigadas policiales para efectuar las detenciones y alojar en cárceles comunes a los privilegiados del país.

A confesión de partes relevo de pruebas

   Para tener una idea de la cifra enajenada, en verdad robada al tesoro nacional por la alta

burguesía, es decir el gran empresariado y/o aquellos que se atreven a autoproclamarse “los argentinos de bien”, basta seguir el discurso de Milei en el que señaló: “La tasa de inflación acumulada desde la creación del Banco Central asciende al 12.819.532.788.614.400.000%, esa es la inflación acumulada desde 1935. Es una cifra de 20 dígitos”.

  Desde la estafa organizada en Casa Rosada por Duhalde/Lenicov que implicó el abandono de la convertibilidad el 6/1/2002, cuando “los progres” decían que esta vez iba a ser diferente porque la política monetaria estaría guiada por criterios de racionalidad científica, en lo que va del siglo XXI la tasa inflación acumulada asciende a 168.580%. En otras palabras, el BCRA ha sido una herramienta que posibilitó el robo de la alta política asociada a los grandes empresarios. Ese robo no solo tomó lugar mediante la falsificación de dinero para financiar el estado, sino que además a lo largo del tiempo tomó distintas formas de expropiación. La propia creación del Banco Central arrancó con una estafa al cambiar la paridad cambiaria del oro que estaba en las reservas. El resultado de ello derivó en un aumento en la emisión monetaria que sextuplicó la tasa de inflación y que a lo largo de una década les robó el 50% del salario a los argentinos. Con la convertibilidad cada peso emitido por el Banco Central estaba respaldado por un dólar. En este contexto salir de dicha ley implicó que los u$s 15.000.000.000 de aquel momento, que eran de los argentinos, pasaron a manos del empresariado. Esa cifra a valores de hoy asciende a u$s 30.000.000.000, aun dejando de lado el interés real en dólares, que se podría haber ganado por esas reservas. Sin embargo, la voracidad y pasión por robar de parte de las patronales que manejaron y manejan el país no quedó ahí.

   “En 2010, como motivo de la creación del Fondo del Bicentenario, la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, en complicidad con la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, sustrajeron del BCRA u$s10.000.000.000, que hoy equivalen a u$s15.000.000.000. A partir de dicha estafa y para esquivar las consecuencias legales de la misma, en 2012 se creó una nueva carta orgánica del BCRA que permitía emitir bajo cualquier pretexto e impidió responsabilizar penalmente a los funcionarios que falsificaban el dinero circulante del país”.

  Ahora Milei, ($libra), pretende engañar al soberano y reformar la carta orgánica del BCRA para poner fin a 91 años de fraudes basándose en 5 premisas fundamentales. “En primer lugar, se termina con la bestialidad de 5 objetivos para un instrumento y la misión fundamental del Banco Central vuelve a ser la de preservar el valor de la moneda. Esto es, la nueva carta orgánica reconoce la naturaleza monetaria y la inflación, ya que la misma es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario generado por un exceso de oferta, ya sea porque aumenta la oferta y/o baja la demanda, que conlleva una pérdida del poder adquisitivo del dinero”. “Es decir, todos los precios expresados en unidades monetarias suben. La segunda modificación es que se prohíbe de modo taxativo la financiación del estado. Esto vale tanto para el Tesoro nacional, como para los estados provinciales y los municipios y a toda compra de títulos públicos del estado nacional en el mercado primario. Vale la pena destacar que el señoreaje, el cual toma forma bajo la compra de títulos del Estado, no es ni más ni menos que una falsificación de dinero, lo cual está tipificado en el Código Penal y que en este caso alcanza una asociación ilícita conformada por el poder Ejecutivo, el Congreso de la Nación y la cúpula del Banco Central. La tercera modificación está relacionada con blindar al presidente del Banco Central y al directorio de los atropellos de la política. En este sentido, si bien se mantiene el mecanismo de nombramiento existente, la remoción será mucho más exigente y requerirá de dos tercios no sólo de la Cámara de Senadores sino también de la Cámara de Diputados”.

  “La experiencia muestra que todas las remociones intempestivas siempre estuvieron ligadas a conseguir una mayor laxitud en la política monetaria. Esto es para estafar al sector privado mediante el señoreaje, el cual hemos demostrado que es un impuesto no legislado. Por ende, si la política quiere cobrar más impuestos es razonable que eso pase por la casa del pueblo. En cuarto lugar, se restringe el pago de dividendos por los resultados derivados de la prestación del servicio de liquidez. En este sentido, determinados los activos iniciales al 31 de diciembre de 2026, los mismos serán asimilados en unidades físicas, por los que los resultados por tenencia asociado a cambios en los precios de dichos activos serán imputados a una reserva técnica no distribuible. Concepto similar a lo que se denominaba en su momento revalúo técnico”.

 “Por otro lado, los resultados asociados al manejo de la cartera del Banco Central sólo podrán ser girados al Tesoro Nacional para la cancelación de deuda. Finalmente se eliminan de cuajo otros cambios introducidos por la Carta Orgánica del 2012, al tiempo que se elimina la estafa de las letras intransferibles. Sin embargo, esta reforma no funcionará sola, forma parte de un programa más amplio que incluye una reforma que hemos denominado grillete fiscal, una reforma al mercado de capitales y una reforma del mercado de los seguros. Respecto al grillete fiscal se trata de una regla fiscal permanente que asegurará que la Argentina no puede votar ni sostener un presupuesto deficitario. ¿Por qué necesitamos una ley y no alcanza con la buena voluntad del Congreso? Porque la historia nos enseñó que el Congreso es el gran aliado del gasto público, teniendo como ejemplo reciente el año pasado, cuando luchamos con uñas y dientes contra decenas de leyes que buscaban precipitar la quiebra del Estado”.

Estas modificaciones impiden la intervención de herramientas clave de soberanía económica y responden a intereses del capital financiero, perjudicando el rol del Estado en el desarrollo. Los grandes grupos hegemónicos tendrán como siempre la prerrogativa de manos libres.

“En la práctica, el grillete fiscal funcionará así: Si durante varios meses seguidos el resultado fiscal es deficitario, el Congreso dispondrá de algunas semanas para devolver las cuentas al equilibrio. Si no lo hace, entrará en vigencia automática el shutdown, se paralizarán las actividades no esenciales del Estado, se congelarán los gastos nuevos, no se adjudicarán contratos, no se tomará personal y se frenarán las transferencias discrecionales a las provincias. Y, principalmente, durante lo que dure el grillete, el Presidente, el Vicepresidente, los senadores, los diputados, los ministros, secretarios y subsecretarios, no cobrarán un solo peso de sueldo”.

El cuento del tío Milei

El principal engaño de Milei radica en que los reales destinatarios del ajuste que el gobierno está llevando adelante contra viento y marea, no son miembros de “la casta” sino los jubilados, los trabajadores en general, educadores y los médicos en especial, todos víctimas de la reducción de los gastos en materia de salud, educación, la parálisis de la obra pública y la falta de transferencias a las provincias contempladas en la legislación argentina, todo acompañado por un incremento desmesurado de la deuda externa (un negocio de usura) y la pérdida de soberanía que impone el FMI y acepta Milei. La política de Milei es hacerle pagar a los jubilados con palos, balas de goma y detenciones sus reclamos por jubilaciones que no cubren la canasta del jubilado. La política es que las jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y universales, el seguro de desempleo, el sistema de salud, no estén a cargo del estado.

 Milei impulsa un proyecto de liberalización del mercado de capitales, que modificará varias leyes con la idea que hay que sacar al Estado del medio. Ahora, Milei pretende que permitamos emisión en moneda extranjera, una bomba destinada a hundir al país que alguna vez soñó con ser libre y soberano. El delirio de Milei pretende que funcione el financiamiento colectivo, que en Europa funciona hace años y acá no funcionó ni a ganchos. Los libertarios dicen que en Argentina se perdieron 15 años y ahora ellos lo destrabarían.

  La reforma a la que Milei aspira es una economía con carpa de oxígeno. Pretende en plena retracción económica que el pobrerío (50 % de la población) vuelva a ahorrar y ese ahorro se transforme en fábricas, maquinarias y en trabajo, un delirio que el economista sin titularizar persigue. Es el fracaso del proyecto para que su equipo controle todo y embolse una masa de dinero que vaya directo a la caja presidencial.

(*) De Política Obrera