lunes, 7 de septiembre de 2026

Milei denuncia a Marx y pide lo exorcicen como discípulo del diábolo


por Lisandro Martinez*

         La extrema derecha considera que hay ideas que no admiten discusión ni refutación alguna: simplemente deben ser exorcizadas. Javier Milei decidió que las ideas de Marx pertenecen a esa especie. En su discurso del 20/4/2026, Milei en la Universidad Bar-Ilan, en Israel, presentó al capitalismo como “la divina maquinaria del paraíso” y dijo sobre el marxismo: “Se autodeclara como una teoría satánica. Marx era satanista”.

            En septiembre de 1945, Franco les habló a los asesores religiosos de la Sección Femenina del movimiento franquista, de las maquinaciones satánicas del enemigo. El generalísimo llenó su jarra loca oscurantista con una constelación donde masonería, anti-España y marxismo solían mezclarse en el mismo pantano metafísico. En 1980 Ronald Reagan llamó a la Unión Soviética El imperio del mal. Richard Wurmbrand, rescatado por Milei en Israel, publicó en 1986 un libro con título provocador: Marx y Satán. En su “investigación”, el pastor evangélico anticomunista perseguido y encarcelado por el régimen rumano, sostiene que Marx no fue sólo un ateo o un crítico de la religión, sino alguien marcado por una rebelión espiritual profunda contra dios.   Con “argumentos” similares, el politólogo conservador Paul Kengor quien recicló la

operación en 2020 con el libro El Diablo y Karl Marx, asegura que los poemas juveniles 
del autor de El Capital evidencian una fascinación persistente por la imaginería demoníaca. 

   Antes de referirnos a lo que sucedió en la escuela ORT en CABA vamos a  señalar que el patrimonio de Javier Milei subió en 2026 un 43% más y el de Karina Milei creció el 210%, ambos funcionarios de primera línea, uno elegido por el voto y la otra impuesta por dinastía. Según las declaraciones juradas de los hermanos Milei ante la Oficina Anticorrupción, Javier declaró más de $295.000.000 en 2025, unos $89.000.000 más que en 2024. Mientras Karina tuvo un salto mayor: su patrimonio pasó de $11.000.000 a más de $35.000.000.

El jueves 27/8/2026, Javier Milei dio un discurso de 40’ ante alumnos de 4° y 5° (entre 16 y 18 años) de la Escuela ORT, en el marco de los  festejos de los 90 años de la institución. La convocatoria anunciaba una charla sobre "Ética e inteligencia artificial". Milei incapaz de decir algo sobre IA, sólo la mencionó y aprovechó para leer el prólogo de su próximo libro, La moral como política de Estado, un título muy contradictorio cuando es sabido que el capitalismo es un régimen de brutalidad, violación a todos los derechos y explotación sin límites de los trabajadores. El libelo fue escrito bajo la supervisión de Alberto Benegas Lynch (h) y está muy alejado de los temas científicos. En su exposición se atrevió a calificar a Karl Marx de "satanista" afirmando sin empacho que "el capitalismo es el sistema que dios preparó" y aprovechó para proponer a los estudiantes que abuchearan al periodismo. No es la primera vez que Milei convierte un acto escolar en una agitación fascista, ya lo hizo en marzo de 2024 en el Instituto Cardenal Copello, donde él mismo había cursado el secundario; ahora haciendo gala de su formación religiosa se atrevió a descalificar a uno de los más acreditados divulgadores del socialismo científico.  La ORT es una de las escuelas más grandes y prestigiosas de la colectividad judía argentina. A pesar del rechazo a que hablara Milei, manifestado con antelación por parte de sus autoridades académicas, el presidente de la DAIA, el ´libertario´ Mauro Berenstein, gestionó la visita de Milei a la escuela. Cuatro días antes de la visita, Adrián Moscovich -director ejecutivo de ORT Argentina durante 20 años- publicó una columna en Infobae donde, sin nombrarlo, advertía a Milei: "Le suplicamos respeto a los que piensan distinto, sean periodistas, economistas, gobernadores o presidentes de otro país" (Infobae, 23/08/2026). Moscovich, quien dijo haber votado a Milei, remarcó que los hijos de la comunidad "no son parte de un stock" a los que se manipula” a voluntad. Milei fue denunciado por miembros de la comunidad judía de abuso de autoridad, adoctrinamiento a menores y violación a la ley antidiscriminatoria.

   Desde que asumió, Milei viajó tres veces a Israel y se autodefine como el "presidente más sionista del mundo" sin que haya pedido autorización a los millones de argentinos que lo votaron. Firmó con Netanyahu un pacto que busca copiar “los Acuerdos de Abraham”, establecidos entre Israel/Trump: 1. profundizar la subordinación de los gobiernos latinoamericanos al Estado israelí. 2. Dio apoyo incondicional al genocidio en Gaza, haciendo caso omiso a las advertencias para moderarse, 3. Por el contrario, considera fortalecido el apoyo de la colectividad judía a su postura.  Por la presencia del presidente en la escuela ORT, se dispuso un operativo extraordinario: calles cortadas, perros antibombas, francotiradores en los techos y no hubo prensa acreditada. El aviso a las familias se hizo con apenas 24 horas de anticipación, todo diseñado para evitar sorpresas. Aun así, hubo abucheos de vecinos y, dentro de la escuela, una porción importante de alumnos manifestaron y protestaron por la presencia del presidente. Ex alumnos, docentes, trabajadores y familias hicieron circular una carta de rechazo señalando: "Una persona que difunde y defiende discursos de odio no puede de ninguna manera utilizar un espacio educativo para hacerlo" (La Política Online, 27/08).

    En la ORT Milei creyó tener una audiencia cautiva, pero fue recibido por pibas con  pañuelos verdes y pibes con pronunciamientos de rechazo. Su presencia puso de manifiesto no sólo la opinión dividida que recorre la colectividad judía, sino también una crisis en la propia DAIA. Su vicepresidente, Gabriel Salem, intentó blindar a la organización sionista: "Ni la comunidad, ni la DAIA, ni la ORT se posicionan políticamente", dijo tras el escándalo (La Nación 28/08/2026). Puertas adentro, la conducción de la DAIA discute el "papelón" y le pasa      factura a Berenstein, a quien acusan de un fuerte interés por ser funcionario del Gobierno de LLA.

  La visita de Javier Milei a la Escuela ORT reavivó la discusión sobre el adoctrinamiento político en los colegios, una transgresión que los derechista de LLA denunciaban cuando la cometían los K. En 40 minutos, el presidente dio un discurso cargado de retórica proselitista, en el que intentó contrabandear una conexión natural entre sus ideas económicas y políticas con la “ley de dios” un verdadero desorden mental que deberán revisar los especialistas.   Milei con su conocida brutalidad acusó a sus adversarios de “políticos sucios” y dijo “que carecen de estatura moral”. Sobre el periodismo señaló que quienes ejercen esa profesión son ladrones. Dio un espaldarazo al marxismo que según él rivaliza contra su administración. Milei se presentó a sí mismo como “un líder que actúa siguiendo los principios divinos”, dato que con su enfermedad ha recrudecido. Esbozó un manifiesto contra el marxismo, como si esa ideología fuera la que rivaliza contra su administración. Y se presentó como un líder que actúa siguiendo principios divinos. “Yo lo entendí y por eso gobierno como gobierno, dijo, casi al final de su presentación pretendiendo que una luz divina lo iluminara.

Milei, cazador de brujas como en Salem

            El repetidor Milei ha intensificado su retórica contra “el comunismo”, al punto de calificar explícitamente al marxismo como una "teoría satánica". Durante un discurso frente a estudiantes de secundaria citó escritos de juventud de Karl Marx y basó su postura en el libro "Marx y Satanás", argumentando que el socialismo científico no es un simple error económico, sino un sistema destructivo diseñado para "reemplazar a dios por el estado". Una posición delirante producto del simplismo de entendederas y el oscurantismo medieval que envuelve la mente de Milei y exige un peritaje urgente. Analistas políticos y medios de oposición señalan que esta fijación de Milei, forma parte de una narrativa recurrente donde el mandatario vuelve una y otra vez  a "fantasmas ideológicos" para justificar el fuerte ajuste socioeconómico que descarga su política de hambre y miseria sobre los trabajadores de Argentina.       

   La narrativa del "Complot marxista" y la paranoia política que envuelve a los habitantes del palacio de gobierno necesitan una consulta de salud mental de urgencia. El uso de enemigos doctrinales ha sido central en la construcción delirante del discurso del presidente.

  Desde su campaña presidencial, Milei se define como un promotor de la teoría conspiranoica del  "marxismo cultural", alegando que el socialismo busca infiltrarse en Occidente a través de la educación, el feminismo y las agendas de diversidad.

      Fantasmas y conspiraciones: Periodistas críticos y opositores señalan que la Casa Rosada funciona bajo un método de sospechas cruzadas y "paranoia". El mandatario ha interpretado el rechazo a sus reformas parlamentarias, las protestas sindicales e incluso el cierre de empresas privadas como complots organizados por la izquierda troztquista en su contra.

      Misticismo versus realidad: Mientras Milei defiende que la abundancia llegará mediante un "orden divino" y principios libertarios, referentes de la izquierda local denuncian que estas declaraciones sobre "Satán e infiernos" buscan demonizar a quienes rechazan en las calles las reformas laborales y la caída del poder adquisitivo.

 

    (*) De Política Obrera