El martes último, durante la hora de la cena, a un vecino de Margarita Weild al 1700, entre Gaebeler y Córdoba, le robaron una rueda trasera de su auto estacionado a la puerta de su casa. La policía que pasaba patrullando, los interrumpió a los chorros en plena faena –ya estaban aflojando la otra trasera- les dieron la voz de alto pero los cacos se alzaron con la rueda robada, subieron al Gol negro en que se movían y los patrulleros salieron tras ellos pero los perdieron a la altura de Villa Obrera.
