Así, hacinados y literalmente uno arriba del otro, en la foto de arriba, registraba en su página web Estela Marzio, el acantonamiento de los gendarmes que vinieron a "reforzar" la seguridad en el conurbano y específicamente en Lanús, en un inocultable acto electoralista del gobierno.Desarraigados de sus hogares, desafectados de los sitios a los que naturalmente deben vigilar -se supone que en las zonas fronterizas- así vivían y dormían hasta ayer los que vienen a cuidar al vecino de Lanús.
En estas horas recién les estaban instalando a los gendarmes la luz eléctrica.
Así viven los gendarmes en Lanús: una parte tirados en el piso en el Club 1º de Mayo, y la otra en contenedores.
Entretanto, Lanús se parece a una ciudad siria tomada por las tropas de un tirano.