El nene a quien se le cayó un arco en la cabeza en las canchitas de fútbol del Complejo Educativo del Club Lanús, está en el Sanatorio Güemes –trasladado del Vecinal a la obra social del padre- ”con una hemiparexia, pero estable, lúcido, mueve todos los miembros, y lo van descomplejizando de a poco”, informaron en el nosocomio privado.
Ahora hay detalles que causan asombro: El primero es
la falta de comunicación a la comunidad del hecho ocurrido. Hicieron todo lo que desaconsejan los expertos: ante un incidente de estos tipos, las empresas o entidades involucradas deben salir a comunicarlo de inmediato, en forma clara y precisa. A pesar de que el Grana tiene una robusta Secretaría de Prensa, hubo “mutis absoluto”. La prueba es que la Comisaría 4ª informa en un
parte emitido ayer 15/9 a las 13:06 que debió intervenir "de oficio" al enterarse
del accidente que había ocurrido dos días antes y al que califica de “lesiones culposas”. Después de la publicación en La Defensa el
tema llegó a los medios nacionales y por ejemplo LN+ (foto) destacó que la escuela se lavó las manos aduciendo que el accidente
había ocurrido fuera del horario escolar. Esto sólo contribuyó a que padres de
alumnos y socios del club, insistieran sobre la falta de previsión y de
mantenimiento en el Grana. Por ejemplo señalan que en los últimos dos años
fallecieron por causas naturales dos hombres jugando al tenis y que el único
desfibrilador que había en los alrededores, estaba en la Gerencia, a unos 600
metros. Y que en ese lugar, en las canchas de tenis, se vinieron abajo dos postes
de luz, “por falta de mantenimiento. Es que todo va a parar al fútbol”, dicen.
