sábado, 23 de mayo de 2026

Bolivia: rebelión obrera y campesina


por Lisandro Martinez*

      Con el triunfo electoral de Rodrigo Paz en Bolivia el movimiento obrero asiste a una gestión derechista, antiobrera y pro-yanqui; hay una brutal "restauración neoliberal". Paz engañó al electorado aplicando un feroz ajuste económico. Las elecciones las ganó el candidato de “la izquierda” capitalista Rodrigo Paz rompiendo un ciclo de 20 años del Movimiento Al Socialismo (MAS). La organización de Rodrigo Paz caracteriza al MAS como una dirección política burguesa, reformista y conciliadora de clases y señala que, bajo la retórica de un "estado plurinacional" y "nacional-popular", el MAS operó un modelo extractivista que subordinó los reclamos de los trabajadores y pueblos originarios a los intereses del capital corporativo abandonando el indigenismo y anticapitalismo en favor de un modelo económico extractivista, consolidándose un liderazgo caudillista, autoritario y de represión a movimientos disidentes. En Bolivia el salario mínimo cubre el 47% de la canasta básica. El diputado opositor Rolando Pacheco denunció que el gobierno argentino de Javier Milei envió gases lacrimógenos y material de represión y antidisturbios a Bolivia con el cuento de dar “ayuda humanitaria”. Pacheco señaló: “Militares patriotas que aman a Bolivia denunciaron que de la Argentina de Milei enviaron 2 vuelos transportando cápsulas de gas lacrimógeno para colaborar con la represión al pueblo.” (18/5/2026). En Bolivia en mayo este año hubo un paro nacional indefinido convocado por la Central Obrera Boliviana (COB), con bloqueos masivos que paralizan las rutas del país. La huelga general exigía la renuncia del presidente Rodrigo Paz ante una profunda crisis de escasez y desabastecimiento de alimentos y combustibles. En el país continúa la rebelión que pretende lograr la renuncia de Rodrigo Paz y su grupo sionista que dicen quiere vender y privatizar Bolivia.  La COB lidera desde hace 14 días medidas de lucha contra el presidente cortando rutas en La Paz y El Alto. Los sindicatos reclaman por la escasez de combustible, alimentos, medicamentos y bajos salarios que no cubren la canasta. El Gobierno movilizó policías para liberar las rutas, no pudo y se replegó.

 Hace 30 días que los trabajadores se movilizan contra recortes presupuestarios y  medidas 

antiobreras. El 19/5 hubo 22 cortes de rutas y caminos mientras se desarrollaba una movilización masiva sobre La Paz, pidiendo la renuncia del presidente derechista 

Rodrigo Paz Pereira, heredero de una tradicional dinastía política. Paz Pereira (58) llegó al balotaje con la consigna “capitalismo para todos”, fue el candidato más votado y ganó el primer. balotaje en la historia de Bolivia. Estudió en EEUU en la American University de Washington como centroderechista. Paz representa a “la izquierda patronal” que busca desplazar a una izquierda obrera. No representa una visión doctrinaria radicalmente alternativa al MAS”. Los yanquis simpatizan con posiciones más “libertarias” y se babean ante “los progres globalistas” como Javier Milei o Nayib Bukele. El analista político boliviano Erick Fajardo señaló en TN que Paz representa a “una izquierda a la que le amputaron las agallas, que busca desplazar y reemplazar a una izquierda radical”. En campaña, Paz intentó aglutinar no sólo a los opositores del MAS sino también al electorado progresista descontento con el gobierno de Luis Arce, agobiado por una crisis económica que mezcla la escasez de dólares, una alta inflación y falta de combustible. En sus discursos Paz repartió símbolos para ambos lados del arco ideológico. Se despedía de sus seguidores con la típica frase derechista: “Dios, patria y familia”, aunque también se apropió de la guevarista “Hasta la victoria, siempre”. Paz integra una tradicional familia del poder boliviano. No sólo su padre fue presidente. Su tío abuelo, Víctor Paz Estenssoro, fue cuatro veces jefe de estado. Con esa herencia, presenta una larga actividad política. Ha ejercido distintos cargos: diputado, alcalde y senador por el departamento de Tarija, de donde es oriunda su familia. Su programa de gobierno promete fuertes recortes del gasto público y cambios de la Constitución para atraer inversiones privadas. Pero su mayor desafío será dar gobernabilidad a un país que carece de reservas y está estancado en una recesión. Los transportistas reclaman por el incumplimiento de los resarcimientos acordados con el gobierno por la mala calidad del combustible, desde abril se sumaron campesinos e indígenas que exigen la caída de la ley 1.720 que intentó anular el carácter inembargable de las tierras. Los maestros exigen aumentos de salarios y la Fecomin de mineros pide nuevas concesiones de explotación minera. La COB decretó huelga general por tiempo indeterminado desde el 2/5; mientras que la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos (CSUTCB), Túpac Katari, lo hizo 4 días después, 6/5/2026.

Las arenas movedizas

 Paz Pereira no puede desactivar las manifestaciones y las mismas crecen extendiéndose de La Paz a Potosí, Oruro y al Oriente. Acechados por una marcha campesina que recorrió más de 1.000 km. hasta la capital, el Senado decidió suspender la ley 1.720 que autorizaba la conversión voluntaria de pequeñas propiedades agrarias en medianas propiedades para poder acceder a créditos bancarios. Fue anulada en mayo de 2026 por el Senado debido a protestas y conflictos sociales, aunque incluyeron una cláusula que habilita la posibilidad de ser tratada en 60 días.  Maestros rurales derribaron parte de los muros del Ministerio de Educación el 14/5/2026 cuando enfrentaban la represión policial. Ante los rumores de posibles motines policiales, el Gobierno otorgó un bono de $3.000 bolivianos por única vez a la policía (La Razón, 14/5). Por otro lado, bajo la excusa de bloqueos, el Gobierno impuso una suerte de lockout de YPFB, que dejó de enviar camiones cisterna a las expendedoras. En este marco, los cooperativistas mineros bajaron a La Paz a enfrentarse con la policía. El movimiento huelguístico exige la renuncia de Rodrigo Paz. La COB y la Túpac Katari y otros sectores sindicales, se comprometieron con el gobierno, igual que como lo hicieron a principios de año cuando el gasolinazo.

Blindaje derechista

   Los ex presidentes Mesa y "Tuto" Quiroga, junto a cámaras empresariales y comerciales, exigieron la declaración del “estado de excepción”. El gobierno no tiene los 2 tercios en la Asamblea Legislativa Plurinacional para ratificarlo, tal como exige la Constitución boliviana. Por su parte, los presidentes latinoamericanos sometidos a Trump, como el boliviano, declararon su apoyo a Paz, sumándose a las denuncias de desestabilización al gobierno (Ámbito Financiero 15/5). Milei envió 2 aviones Hércules de “ayuda humanitaria” (gases lacrimógenos y  gas pimienta para dispersar manifestaciones, balas de goma y de estruendo contra los manifestantes), repitiendo a Macri/Bullrich 2016. Paz Pereira intentó volver con un feroz operativo represivo llamado “corredor humanitario”. El fin de semana movilizó miles de policías y militares disolviendo piquetes en La Paz y El Alto. Pero 13 horas después de detener a 47 personas y herir a 5, el Gobierno debió replegarse “sin poder abrir rutas bloqueadas” (Infobae 17/5). Los cortes volvieron sumando otros. Luego de fracasar el operativo, Paz cooptó a organizaciones gremiales. Convocó a las Juntas de El Alto (Fejuve), la Federación Única de Trabajadores Campesinos de La Paz “Tupac Katari”, la Federación Departamental de Mujeres Campesinas Indígena Originaria “Bartolina Sisa” y otros sectores sociales (La Razón, 17/5) a “un diálogo productivo” con “agenda abierta” para el 17 en el palacio presidencial pero la movilización por abajo supera al oficialismo. Hubo repudio de cooperativistas mineros al acuerdo del viernes (Gobierno/Fecomin), suspendiendo medidas de lucha. Paz festejó un acuerdo con docentes, por un bono anual de $2.400 bolivianos y promesas de reunirse en octubre para incorporar un aumento salarial en 2027. El acuerdo fue rechazado por maestros rurales de La Paz (La Razón, 17/5). Igual pasó con la COB de El Alto, que acordó con Rodrigo Paz: 1) la instalación de internet satelital Starlink en colegios, 2) proyectos de viviendas sociales y obras viales en el Alto. No obstante, mayormente sus bases siguieron las medidas de fuerza acusando a los dirigentes de “negociar con la sangre del pueblo”.

 Mientras en enero pasado, la COB y la Túpac Katari cerraron un acuerdo con el gobierno para suspender el decreto 5.503 que llevó al gasolinazo, las bases y dirigentes de estas y otras organizaciones sociales no dejarán que sus direcciones entreguen la lucha. Ojo: los obreros de YPFB y mineras privadas, no paralizaron la producción.  Las advertencias de Rodrigo Paz y sus funcionarios contra movidas, bloqueos de obreros y campesinos, alerta “el posible golpe de Estado de Evo Morales sin prueba alguna. Morales se delimitó de la consigna “que renuncie Paz Pereira”, en declaraciones públicas se puso a disposición como asesor presidencial (Latitud Bolivia 17/5).

“Fuera Rodrigo Paz”

   Mientras el gobierno de Paz Pereira no puede quebrar las manifestaciones que se extienden por el país, crece la exigencia para que dimita. Si Paz Pereira renuncia, asumiría el vice Edman Lara, quien rompió con Paz al asumir. Lara quiere un pacto con el MAS, pero habría que llamar a elecciones en 90 días. Sin una perspectiva de poder, las masas movilizadas pueden quedar atrapadas en una lucha de cúpula (disfrazada de salida revolucionaria). Se necesita que las movilizaciones se vuelvan una huelga política de masas que desarrolle una dirección nacional de la huelga al margen de la burocracia sindical. Como continuidad de la rebelión social en desarrollo, sigue la inflación explosiva producida por la guerra imperialista. Con la invasión a Irán, se volaron los precios de combustibles y se bastardeó la política de paz. El presidente boliviano, sometido a Trump por el Escudo de las Américas, pidió auxilio al imperialismo y a elementos podridos como Mile. Bolivia es un ejemplo para convertir que las marchas se vuelvan multitudinarias por todos los reclamos: Educación, Salud, Salarios, etc., con un fixture de bloqueos de ruta, retomando el método piquetero. El derrumbe de las condiciones sociales en Argentina va en espejo con el de las masas bolivianas.

    (*) De Política Obrera