sábado, 24 de octubre de 2026

Municipio inteligente: el desafío que Lanús todavía tiene por delante


por Andrés Simón*

  Una gestión más eficiente y segura apoyada en inteligencia artificial, y planes de estudio actualizados con urgencia. El Polo Educativo de Villa Jardín podría ser el punto de partida.

La inteligencia artificial ya no es una promesa a futuro: está cambiando hoy la forma en que trabajan las empresas, estudian los chicos y se resuelven los trámites cotidianos. La pregunta para Lanús no es si va a llegar, sino si el municipio va a anticiparse o va a correr detrás. Ser un municipio inteligente no significa llenar la ciudad de pantallas ni lanzar una aplicación más. Significa usar la tecnología para hacer más con menos: menos papeles, menos filas, menos tiempo perdido, y más respuestas concretas para los vecinos.

Gestión: automatizar para servir mejor

Gran parte de las tareas administrativas de cualquier municipio son repetitivas: carga de datos, turnos, consultas frecuentes, seguimiento de expedientes. Hoy existen herramientas capaces de resolver buena parte de ese trabajo de forma rápida y con menos errores. Automatizar estos procesos permitiría reasignar personal a tareas de mayor valor, como la atención personalizada, la fiscalización o el trabajo territorial, y hacer un uso más responsable de los recursos públicos. No se trata de reemplazar personas, sino de dejar de usar personas para lo que una máquina ya hace mejor.

Seguridad: anticiparse en lugar de reaccionar

La seguridad es una de las principales preocupaciones de los vecinos, y también uno de los campos donde la tecnología puede marcar una diferencia real. Cámaras con análisis inteligente capaces de detectar situaciones de riesgo, lectura automática de patentes para identificar vehículos con pedido de secuestro y mapas del delito actualizados en tiempo real permitirían ubicar los recursos donde más se necesitan. La clave es integrar la información: que el monitoreo municipal, las fuerzas de seguridad y las denuncias de los vecinos funcionen como un solo sistema y no como piezas sueltas. Todo esto, con reglas claras sobre el uso de los datos, para que más seguridad no signifique menos privacidad.

Educación: el cambio más urgente

El desafío más importante está en las aulas. Los chicos que hoy cursan la secundaria van a salir a un mercado laboral donde la inteligencia artificial será una herramienta básica, como lo fue la computadora para generaciones anteriores. Sin embargo, muchos planes de estudio siguen pensados para un mundo que ya no existe. Es necesario impulsar modificaciones urgentes: enseñar a usar la IA con criterio, a verificar información, a pensar de forma crítica y a combinar la tecnología con habilidades humanas que ninguna máquina reemplaza, como la comunicación, la creatividad y el trabajo en equipo.

Villa Jardín como punto de partida

El Polo Educativo de Villa Jardín reúne las condiciones para ser una experiencia piloto: un espacio donde probar nuevos contenidos, capacitar docentes y medir resultados antes de extenderlos al resto del distrito. Empezar por un lugar concreto permite aprender rápido, corregir a tiempo y demostrar con hechos que el cambio es posible.

Lanús tiene la oportunidad de ser pionero en lugar de seguidor. Un municipio inteligente no se define por la tecnología que compra, sino por las decisiones que se anima a tomar. El desafío está planteado; lo que falta es dar el primer paso y no darlo ya puede ser muy tarde.

    (*) Experto en seguridad Ucasal, UTN y ex candidato a concejal por Juntos