El Tribunal Oral N° 1 de Avellaneda, condenó a prisión perpetua a cuatro barras de Lanús por el asesinato de un hincha ocurrido en Plaza Sarmiento el 30/7/23 en la previa de un partido con Barracas Central. Los condenados por asesinar ese día a Jonathan Borda son: Julián Goncebatte, Matías Garro, Lucas Salinas y Mateo Bustos. El tribunal determinó que se trató de una emboscada para matar a seis integrantes de la facción de Los Ceibos de la misma barrabrava granate. La sentencia absolvió por el beneficio de la duda a otro barra, y por desistimiento de acusación a un sexto miembro del mismo grupo. Otros seis barras optaron por un juicio por jurados que se realizará en noviembre próximo. “Y todo por el negocio que se maneja en una tribuna de fútbol, por la que se mata y se muere en la Argentina”, define Gustavo Grabia. El enfrentamiento fue entre la facción de la villa Los Ceibos, comandada por Leonel “El Cordobés” y la de la villa Sapito, de los Goncebate, cuyos “encargados” en el momento del tiroteo eran Julián, el hijo del “Fanfi” –pues el padre estaba en prisión- y Mario “El Laucha” Groli. Hoy tanto Fanfi como El Laucha están prófugos.
“Los
de El Ceibo querían tener mayor porcentaje en los beneficios que la barra
gerenciaba en la reventa de entradas, los puestos de comida y bebida, la venta
de merchandising no oficial, las camisetas del equipo y los puestos de trabajo
en las cooperativas de limpieza que manejaba la barra y eran contratadas por el
municipio. Pero la facción oficial no estaba dispuesta a ceder nada más.
Entonces, 14 días antes del hecho que terminó con el ataque y el crimen, se
enfrentaron en la previa del clásico contra Banfield, cuando Mayco decidió
reclamar. Fue una pelea a puño limpio pero a posteriori, para que les quedara
en claro que no había espacio a la queja, le balearon la casa. La posibilidad
de una guerra era altísima, pero dos días antes del partido contra Barracas,
los delegados de la facción oficial les dijeron que no se preocuparan, que
habían recapacitado y les iban a dar mayor espacio. Y eso empezaría con un
talonario extra de entradas para los partidos y que los esperaban en la Plaza
Sarmiento para dárselos. Aquel 30 de julio, confiados, hacia allí fueron los de
El Ceibo. Pero, apenas llegaron al centro de la plaza, la banda de Villa Sapito
sacó las armas y disparó. No una, no dos, ni tres veces: se escucharon más de 12 disparos. Uno
de ellos dio en la frente de Jonathan
Borda y lo asesinó”, relata Grabia, y señala: “Los que no llegaron
al banquillo de los acusados fueron los policías que liberaron la zona, los
funcionarios que intentaron desviar la responsabilidad hacia la facción
disidente y tampoco los dirigentes de Lanús, que son los que dan los beneficios
a los barras. Sobre la policía y
la comisión directiva pesa un proceso paralelo que tres años después no tiene
imputados”.
