Sergio Mansilla (foto) tenía 26 años. Estaba acusado de asaltar a una pareja en Lanús, cerca de su casa en 2024. El robo nunca llegó a probarse a pesar de que la mujer asaltada lo reconoció. Ahora falleció cuando lo trasladaron desde Merlo donde estaba detenido, a Lomas de Zamora, para efectuarle un reconocimiento médico. Mansilla sufría problemas de salud constatados y por esa causa su defensa había solicitado prisión domiciliaria, porque aducía que el detenido sufría síndrome de Tourette, epilepsia y problemas de salud mental. Durante su detención Mansilla tuvo convulsiones recurrentes y un progresivo deterioro físico. Primero estuvo alojado en la alcaidía de Avellaneda, donde ya presentaba episodios convulsivos, y en junio fue trasladado a la Unidad 60 de Merlo. De allí fue trasladado a los tribunales de Lomas de Zamora para una pericia psicológica, y ahí permaneció durante horas. A la medianoche ingresó a la guardia del hospital Gandulfo, tras haber sufrido un paro cardiorrespiratorio y allí falleció a la semana. Su familia exige que se investigue el caso a fondo, dado que meses después de su fallecimiento, la justicia dictó el sobreseimiento de Mansilla en la causa por el robo ocurrido en Lanús.
