por Lisandro Martinez*
Se
acabó el cuento de que la “pausa de hidratación” venía a reforzar los derechos
de los jugadores de fútbol, ahora quedó claro que sólo importa para ampliar un
negocio capitalista, sea de publicidad u otros. Además la FIFA cambió el
reglamento modificando los derechos de los jugadores. ¿Hasta qué punto seguirán
desnaturalizando el fútbol?
Diego Armando Maradona
fue un activista sindical que siempre pensó en sus compañeros de profesión y se
dedicó a mostrar los entretelones del negocio multimillonario donde los
explotados eran los principales actores del negocio pero en pago recibían
monedas. La “pausa de hidratación” terminó siendo el motivo no para darle
alguna ventaja extra a los jugadores sino para ajustarlos y permitirle realizar
a las patronales multimillonarias ganancias. Está claro que sólo importa el negocio
capitalista y que la FIFA aprovechó para cambiarles el reglamento a los
players. Ahora se jugarán 4 tiempos de 25’. Con estas modificaciones la
desnaturalización del fútbol ya está en marcha. La careta de la “pausa de
hidratación” se cayó definitivamente en el partido inaugural del Mundial 2026. Lo que la FIFA/Donald Trump y otros explotadores
terminaron de institucionalizar es un cambio en el reglamento del fútbol, sin
pasar por la “International Board”, organismo que debe tomar esa clase de
decisiones. Lo de “2 tiempos de 45’” con un intervalo de 15’, como indicaba la
norma histórica, pasó a ser “4 tiempos de 25’”, con un intervalo que va a
variar de acuerdo con la cantidad de publicidad vendida. De movida, como
siempre, hubo una zanahoria de distracción. Decían que la “pausa de
hidratación” le agregaría un elemento de interés a la transmisión televisiva,
un picante colorido, como son las indicaciones de los técnicos a sus jugadores
captadas por un micrófono en directo. Pero no era cierto y quedó demostrado
durante el primer paréntesis de México-Sudáfrica. A la manera del fútbol
americano o de la NBA, para lo que sirvió fue para reunir mayores ingresos en
publicidad. Se sabe por ejemplo que el entretiempo de la final se
prolongará durante 30’ para darle paso a un show musical. Una copia bizarra del
Super Bowl, ya vista en la definición de la pasada Copa América, de modo de
ampliar la pauta publicitaria.
Por otro
lado, la FIFA finge preocupación adoptando medidas “pour la galerie” para
agilizar el juego, como apurar los saques de arco o los laterales. Cuestiones
que se resolverán, simplemente, por el mayor rigor de los árbitros apurando a
los protagonistas. No hace falta el circo de levantar los dedos contando
segundos; con un par de amarillas se acaba cualquier pérdida de tiempo. No
es cuestión de purismo ni de rechazo a la innovación. El fondo de todo esto es
la desnaturalización del fútbol, que es el objetivo palpable de la FIFA -en el
afán de recaudar más- de transformarlo en otra cosa. Y lo que se está perdiendo
es su naturaleza.
Es
llamativo el silencio de los protagonistas: dirigentes, entrenadores,
futbolistas; todos agachan la cabeza y acatan. Hay un disciplinamiento feroz,
impuesto por el negocio y por sus dueños, nadie se rebela, nadie discute. Una
pena.
Trump mentiroso
En
los dieciseisavos del mundial de fútbol donde se enfrentaron las selecciones de
EEUU vs. Bosnia/ Herzegobina, el árbitro Raphael Claus sancionó con tarjeta
roja y expulsó al centro delantero y goleador estadounidense de 25 años Folarin
Balogun, quien quedó inhabilitado para el próximo partido del seleccionado
yanqui. Esto provocó caza de brujas y chismes a cargo de Donald Trump quien
aseguró que “la expulsión fue injusta” agregando que Balogun “no había
realizado ninguna falta”, cuando se vio claramente que le pisó el tobillo a un
rival con todo su peso. Donald Trump dijo que “al árbitro brasileño debían
investigarlo por su accionar sospechoso” (www.clarin7/7/ 2026). La medida
disciplinaria implicaba la suspensión automática del jugador por lo menos por
una fecha. Pero el presidente de EEUU Trump decidió recurrir a todas sus
relaciones nacionales e internacionales para impedir la baja del goleador en el
conjunto que dirige Mauricio Pochetino; esto derivó en un escandaloso suceso.
Donald Trump apeló a maniobras al filo del ilícito aplicando métodos mafiosos y
consiguió que se anulara la sanción al jugador. La UEFA calificó la resolución amañada por Trump como injustificable, inaudita
e incomprensible.
“Pausas de hidratación” un negocio
empresarial que intenta destruir al juego más lindo del mundo
Una de las novedades
de este Mundial fueron las “pausas de hidratación”,
las cuales se realizan a mitad de cada tiempo en todos los partidos del
certamen. En 2018, Maradona criticó la organización y las sedes de la Copa
del Mundo y dejó una frase que hoy cobra significado. Diego señaló “Las pausas
de hidratación en el Mundial, carecen de sentido”. Luego profundizó su
postura: “Se pretende hacer un mundial con 4 tiempos de 25’ para implantar
un negocio publicitario. Los empresarios van a hacer que se jueguen no
90’ sino 100’. Diego denunció que la medida conllevaba a la
superexplotacion de los futbolistas y anticipó que las intenciones de esa
modificación en la organización significaría una modificación perjudicial para
los profesionales del balompié. La denuncia pertenece a un fragmento del
programa De la mano del 10, que Maradona conducía junto a Víctor
Hugo Morales durante la Copa del Mundo en Rusia en 2018. Horas
después de que la FIFA oficializara a EEUU, México
y Canadá como sedes de la Copa del Mundo 2026, Maradona fue consultado sobre
esa elección y la denunció. “¿Le gusta esa idea?“, le preguntó Víctor Hugo y el
Diego señaló: “Para nada. Los verdaderos animadores del espectáculo (los
futbolistas) tendrán que estar en la cancha 100’, en lugar de 90’”.
Qué son las pausas de rehidratación y
cuánto duran
La
hidratación es clave para el rendimiento. Con apenas un 2% de pérdida de agua,
los jugadores ya ven afectada su concentración. En partidos de alta temperatura
se pueden perder entre 1 y 4 litros de líquido. La recuperación exige entre 1,2
y 1,5 litros por cada litro perdido. Según recomendaciones de
profesionales, médicos y asistencialistas, no es bueno hidratarse de golpe
mientras se está desarrollando una actividad física exigente bajo sol inclemente y
con temperaturas por arriba de los 28 grados. Se debe descansar primero e ir
hidratándose de a poco. Dejar de lado estas recomendaciones pone en evidencia
que los ingresos por publicidad están primero. A diferencia de la antigua
“pausa de hidratación” que se aplicaba sólo en condiciones de calor extremo, la
nueva reglamentación establece que el juego se detendrá exactamente a los
22’ de cada tiempo. Estas pausas tendrán una duración de 3’
cronometrados “silbato a silbato”. Los cerebros de la pauta publicitaria
no dicen nada sobre qué hacer si el tiempo está nublado, llueve o hace frio.
La eliminación de Egipto frente a Argentina en
octavos de final del Mundial 2026 creó una gran tensión en Atlanta.
Tras la derrota por 3-2, el entrenador Hossam Hassan responsabilizó
al árbitro francés François Letexier. Hassan denunció presiones del seleccionado
argentino sobre el juez y hasta sugirió que la FIFA buscó mantener en
cancha a Leo Messi y a sus coequiper por los negocios que implicaban.
Palos y corridas en el obelisco
En
Argentina ya bordeando las 19:00, en los clásicos y tradicionales festejos de
los triunfos del seleccionado de fútbol hubo bronca y gritos contra el gobierno
de Milei que ordenó a la PFA reprimir los festejos populares. La yuta tuvo órdenes precisas del PEN de perseguir a los vendedores
ambulantes de bebidas golpeándolos a ellos y también a quienes los defendían.
Se pegaba con machetes de madera para magullar y lastimar si fuera posible e
incluso tiraron con balas de gomas, así el festejo de la remontada del equipo
argentino terminó de la peor manera en la plaza Independencia. Las hinchadas deben organizarse para impedir de
aquí en más cualquier atropello represivo cuando lo que se está festejando,
como se hizo tradicionalmente, son triunfos de equipos representativos o menos
conocidos pero que de ninguna forma merecen ser golpeados por el estado
represor.
(*) De Política Obrera
