sábado, 5 de diciembre de 2020

Las vacunas contra el Covid y los negocios


por Lisandro Martínez*

    Dicen que la vacuna llegará a principio de 2021, pero es necesario que no caigamos en la celebración anticipada sin examinar que es lo que pasa internacionalmente. En el hemisferio norte está llegando el invierno y ya han habido nuevos casos de infectados que otra vez pondrán a prueba los sistemas hospitalarios en Norteamérica, Europa y en los destartalados sistemas públicos de Latinoamérica. En nuestros malversados países privatizaron la salud. Los gobiernos en 30 años ayudaron al pasaje a los paraísos fiscales de una enorme fuga de divisas practicada por inversores extranjeros y también por el empresariado nacional.
     El desmembramiento sanitario ha alcanzado también a parte del llamado primer mundo que fue pasto de la codicia de sus propios especuladores. Suecia, Inglaterra, Canadá, Nueva Zelanda y Dinamarca sabían en la primera oleada de Covid19 que su sistema sanitario estaba debilitado y optaron por largos confinamientos socialmente inapropiados, copiando la saga de Larreta/Kiccilof y Fernandez, de allí que a todos -incluso al propio EEUU- un nuevo brote del Covid los pondrá ante nuevos desafíos hospitalarios.

Las vacunas: de un proceso de pruebas serias al apuro del negocio

    Las vacunas hace 70 años o más ganaron el respeto de una generación cuando se venció a

la poliomielitis en vastas regiones del mundo y también en Argentina. La primera vacuna de 1952  fue desarrollada por Jonas Salk, aprobada y aplicada en abril de 1955. La segunda fue una vacuna oral desarrollada por Albert Sabin con ensayos desde 1957 y autorizada en 1962.
    Con la vacuna para combatir el Covid 19 se iniciaron los ensayos con el ojo puesto en el lucro hace menos de un año intentando abruptamente, ir a la aplicación masiva desde diciembre empezando por Escocia un país devastado por el capital. El proceso genera dudas y sospechas.
    En principio las investigaciones estuvieron a cargo de los estados que para la financiación asaltaron los fondos públicos. Los laboratorios privados en general ingresan cuando la investigación ha avanzado y cuando se ha comprobado la viabilidad del negocio. Para entender el carácter inmoral de la rapiña basta con saber que las pruebas de vacunación y reacción se hacen en países pobres donde la vida no vale nada.
    El negocio de saqueo al pueblo, se realiza cuando los gobiernos que invirtieron fortunas en la investigación, luego redoblan los gastos pagando millones de dólares a las grandes farmacéuticas privadas utilizando la guita de los contribuyentes condenados a ser desplumados una y otra vez por el empresariado. Es un negocio sin riesgo económico alguno y copia delictiva fiel de la mayoría de los proveedores del estado en Argentina (Macri, Cirigliano, Roggio, etc.) que sin arriesgar nunca un mango hicieron enormes negocios tomando a la ciudadanía como clientela cautiva. La vacuna marca mRNA-1273 del Laboratorio Moderna fue desarrollada íntegramente dentro del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EEUU.
    Las bolsas mundiales le tomaron la temperatura a los negocios con la vacuna y sus ganancias millonarias, desde la caída de sus acciones a laboratorios que no garantizaron más del 90% de efectividad en el producto ofrecido contra el virus, o por el contrario saludaron tirando manteca al techo y descorchando champagne a las promesas de más efectividad. “El Ibex 35, como otras Bolsas europeas, vuela con el anuncio del laboratorio Pfizer sobre 90% de efectividad de su vacuna en pruebas contra el coronavirus elevando sus bonos en un 40%” (www.vozpopuli.com 9/11/2020).
    “Como sucedió con la vacuna de Pfizer y la rusa Sputnik V, el anuncio de que la del laboratorio Moderna alcanzó una efectividad de 95%, impulsó las bolsas del mundo, incluidas las acciones y bonos argentinos” (www.ellitoral.com 16/11/2020).

Quien se encargue de la logística inaugura un negocio fantástico
    La logística de mantener la cadena de frio a full para conservar las vacunas, sumada a las dificultades de traslado por  las vastas distancias a recorrer en Argentina,  junto a posibles obstáculos que impidan disponer de la tecnología de conservación a tan bajísimas temperaturas por largo tiempo, complicarán esa trayectoria, por eso se estima por ahora que el punto de llegada de la vacunas estaría garantizado en CABA y con una cantidad de dosis hasta este momento acotadas.

Sin reactivación económica a la vista
    Las expectativas de una mayor recuperación económica en el último trimestre de este año y para 2021 se van evaporaron en todo el planeta. En las economías del sur global, el Covid pegó duro porque sus sistemas sanitarios privatizados fueron vaciados. Los trabajadores ocasionales, tercerizados, en negro se han visto obligados a salir a buscar el sustento y juntos con otros millones han ido a trabajar por sobrevivencia. La principal fuente de contagio estuvo ea cargo de las empresas, fábricas y medios de transportes. La economía fue arrasada por la pandemia, el comercio internacional se congeló. China solo crecerá 1,5% mientras India, México, Brasil, Sudáfrica, etc estarán entre menos 6% al menos 9% de su PBI. Los desempleados en EEUU son millones, mientras pronostican una inflación anual del 3%  (www.oxfordeconomics). Y 4 mil millones en el mundo viven con U$S 5 mensuales.
    “Con una de las cuarentenas más largas y estrictas de la región, la de Argentina es una de las economías que más ha sufrido y el Banco Mundial estima que el país cerrará 2020 con un 12,3% menos en su PIB y casi el doble de pobres que a comienzos de año” (www.bbc.com 11/10/2020).
    Inevitablemente, todo apunta al incumplimiento del pago de las deudas con los acreedores internacionales.
    En este cuadro casi sin trabajo y con salarios a la baja se está cocinando a fuego lento una revuelta popular histórica. Las formas de trabajo variaron porque el proletariado impuso protocolos dentro de su lugar de trabajo. Los docentes y otros fueron a un teletrabajo que resultó una explotación mayor de 8 o más horas frente a la pantalla. A miles de empleados de call centers los obligan a renovar sus propias computadoras, pagar gastos de mantención (luz, repuestos etc) y cobrar salarios inexistentes, todo esto, esperando la llegada de la segunda ola de la pandemia.
    Las compañías farmacéuticas multinacionales deben pasar a la propiedad pública para que la investigación y el desarrollo satisfagan las necesidades médicas y de salud de la población y no para beneficiar a estas compañías.
Gobierno de trabajadores.

   (*) Del Partido Obrero Tendencia