sábado, 10 de enero de 2026

Trump invade para llevarse minerales y el petróleo y Milei junta las migas que caen de la mesa


por Lisandro Martinez*

Masacre en Venezuela

 Los comentarios más recientes de Trump llegan incluso cuando funcionarios de su administración, como, el secretario de Estado Marco Rubio, declararon que “EE.UU. depende del “apalancamiento” -es decir de extraerle el dinero a otros y del sometimiento del pueblo venezolano. El 3/1/2026 en Venezuela circuló  una carta pública y abierta al pueblo que señalaba: “¡Venezuela exige al imperio de EE.UU. una prueba de vida de nuestro presidente @nicolasmaduro!” Y continuaba: “Estamos junto al pueblo en las calles, pronunciándonos con total indignación por las acciones criminales e injerencistas orquestadas por los capitalistas de EE.UU. El pueblo hoy no tiene miedo, ha decidido tomar las calles, porque fue el mismo pueblo quien eligió a Nicolás Maduro Moros como Presidente a través de un proceso democrático, garante, transparente, participativo y protagónico. Por ello, nos dirigimos a los organismos internacionales, en particular a la @onuderechoshumanos y a los pueblos del mundo, para que se pronuncien ante este hecho cobarde. Lo veníamos advirtiendo: el imperio norteamericano había creado una falsa narrativa calificando a nuestro país como un narco estado. Nos tildaron de terroristas. Pero ¿qué es más terrorismo que ingresar a un país de madrugada, bombardear las casas de los venezolanos, atacar varios Estados de Venezuela y asumir esos hechos sin ninguna vergüenza? Por eso estamos indignados y convocamos a todo el pueblo a salir a la calle. ¡Exigimos respeto a la sana convivencia y a los derechos humanos! ¡El pueblo en la calle para reclamar sus derechos, porque ha decidido, por la vía democrática, el destino de la nación!”

  Al mismo tiempo, los venezolanos se resguardaban de las ráfagas de metralleta que disparaban los

helicópteros yanquis, mientras esperan sobre qué es lo que Trump prepara para su país. En tanto, el 
gobierno de EE.UU. trabaja con urgencia para restablecer un gobierno interino cómplice en Venezuela, priorizando la estabilidad administrativa y la reparación de la infraestructura petrolera del país, con la idea de seguir enajenando el petróleo, dejando para otra ocasión una transición inmediata a la democracia. En particular, los funcionarios de EE.UU. se enfocaron en la vicepresidenta del país, Delcy Rodríguez, a quien los asesores de Trump identificaron semanas atrás como una alternativa viable, aunque no permanente, a Maduro. A pesar de los primeros ataques de Rodríguez a la administración por la captura de Maduro, funcionarios de EE.UU. mantenían en privado el optimismo de que ella trabajaría con los secuestradores y ladrones yanquis.

 Los legisladores norteamericanos, están divididos sobre la razonabilidad de la operación militar, de la cual el Congreso de EE.UU. no fue notificado por anticipado. Los demócratas en el Congreso criticaron a la administración por no buscar autorización en el Capitolio antes del ataque, mientras que los aliados de Trump en el Partido Republicano en su mayoría elogiaron la operación. El presidente de la Comisión de Inteligencia del Senado, Tom Cotton (republicano), dijo a CNN, en “State of the Union”, que nuevas elecciones “legítimas” que incluyan miembros de la oposición del país probablemente sean el próximo paso.

  Trump ordenó bombardear el 3/1 a primera hora varios sitios de la capital de Venezuela. Miembros de la élite de la Fuerza Delta, del Ejército de EE.UU. raptaron a Maduro y a Flores de su dormitorio y los llevaron volando al USS Iwo Jima, un buque de asalto anfibio de la Armada de EE.UU. y luego a Nueva York, vía Guantánamo. La operación se planificó durante meses y fue la culminación de una campaña de presión sobre Maduro que incluyó una masiva concentración naval de EE.UU. en el Caribe y un bloqueo ilegal de petroleros sancionados. La campaña de presión de Trump sobre Maduro ha incluido ataques que destruyeron más de 30 embarcaciones en el mar Caribe y el océano Pacífico oriental en lo que EE.UU. señaló como una campaña antinarcóticos donde fueron asesinadas 100 personas. El mes pasado, Trump ordenó un bloqueo de petroleros sancionados que llegaban y salían de Venezuela y EE.UU. incautando múltiples embarcaciones desde ese  anuncio.

  Marcos Rubio un secre-mucamo de Trump, rechazó el domingo las acusaciones de que la operación se llevó a cabo para dar a las empresas yanquis mejor acceso a las reservas petroleras de Venezuela, que son las mayores probadas en el mundo. Aun así, predijo en This Week, de ABC, que habrá un “interés dramático” de las empresas petroleras occidentales. Sin embargo, CNN informó el domingo que las empresas energéticas han sido reservadas en privado respecto a comprometerse con el emprendimiento, según múltiples fuentes familiarizadas con las conversaciones. Expertos y miembros de la oposición venezolana dicen que revitalizar la industria petrolera solamente puede hacerse con estabilidad política. Las reservas de Venezuela consisten en crudo pesado y ácido, que requiere equipos especiales y un alto nivel de destreza técnica para producirlo. Los productos elaborados en el proceso de refinación incluyen diésel, asfalto y combustibles para fábricas y otros equipos pesados. La flota de piratas yanquis con Trump a la cabeza pretende robarle el petróleo al pueblo de Venezuela. Pero la empresa estatal venezolana de petróleo y gas natural PDVSA avisó que sus oleoductos no han sido actualizados en medio siglo y el costo de actualización de esa infraestructura para volver a los niveles máximos de producción alcanzaría los u$s 58.000 millones. En las últimas semanas, miembros de la oposición venezolana informaron que funcionarios de la piratería yanqui hacen planes para revitalizar el sector petrolero en Venezuela basándose en la destitución de Maduro. Pero ahora la oposición desconfía de lo que está planeando la pandilla de Trump porque no quieren que burócratas maduristas ahora cooptados por Trump lideren la reconstrucción de la industria petrolera del país.

 Hubo una sorpresa en la conferencia de Prensa donde el pirata Trump sorprendió a los escuchas señalando que EE.UU. “dirigiría el país hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y juiciosa”. “Está dirigiendo la política”, dijo a NBC, añadiendo que todo el “aparato de seguridad nacional” estará involucrado en esas decisiones. Rodríguez, leal a Maduro, asumió los poderes y deberes de presidenta interina el domingo. Si bien Rodríguez inicialmente criticó la operación y exigió que EE.UU. liberara a Maduro y a su esposa, más tarde extendió una invitación al gobierno estadounidense para colaborar en una “agenda de cooperación”. Rodríguez dirigiéndose al presidente Donald Trump, dijo que “nuestros pueblos y nuestra región merecen paz y diálogo, no guerra. Este siempre ha sido el mensaje del presidente Nicolás Maduro y es el mensaje de toda Venezuela en este momento”, aseguró en declaraciones dirigidas directamente al presidente estadounidense. 

 Como frutilla del mismo postre represivo, el último día del año (31/12/2025), Javier Milei modificó por DNU la Ley de Inteligencia y amplió ilegalmente las funciones de la SIDE. Entre lo más grave es que habilita que agentes de inteligencia actúen en tareas de seguridad y detención y redefine como “encubiertas” sus actividades. Se trata de una reforma ilegal, dictada por los agentes de la ex dictadura militar a los apurones, cuyo fin es el espionaje interno sobre opositores políticos, periodistas y ciudadanos en general.

Fuera el gobierno de Milei partero de los peores métodos del terrorismo derechista.

Trabajemos por un gobierno de las Comisiones Internas del Movimiento Obrero organizado.

   (*) De Política Obrera