Los vecinos de la verdulería y frutería de Madariaga y Pasaje Miguelete, en Lanús este, a quince metros de la entrada al corralón municipal, dicen que están cansados de pedirle al dueño del comercio “que deje lugar para que pasen la gente en general y los chicos que van a la escuela en particular y el señor siempre contesta: ‘Denunciame a la muni, tengo banca’. Atiende con dos balanzas en la vereda porque adentro no tiene lugar. Ni siquiera tiene baño ni habilitación”.
