sábado, 6 de junio de 2026

Acerca de la Ley de Salud Mental


 por Nora Leal Marchena*

Recientemente la Dirección Nacional de Salud Mental ha presentado un proyecto de modificación de dicha ley y se ha convocado a asociaciones científicas, y de la comunidad a dar su opinión en reuniones en el Senado. El derecho a la salud (SM) y por ende a la salud mental es un derecho constitucional, por lo tanto debemos procurar que el espíritu de la ley respete el acceso a este derecho. En el área de SM deben tenerse en cuenta varios aspectos: la SM es parte de la Salud Pública y se maneja en las esferas de promoción, prevención, comunitaria, asistencial, y de rehabilitación. Para esto es necesario el trabajo interdisciplinario e intersectorial con la presencia del médico psiquiatra. En el área asistencial deben considerarse una amplia variedad de recursos entre los que se incluyen los consultorios externos, la internación, que en algunos casos puede ser involuntaria cuando la gravedad o la urgencia así lo requiera, la atención en centros de medio camino y en dispositivos comunitarios. La elección terapéutica no debe responder a ideologías o preferencias sino a la necesidad terapéutica del paciente.

Los lugares de internación deben incluir servicios de psiquiatría en hospital general, adaptados para la internación psiquiátrica, espacios adecuados en guardias generales con psiquiatra a cargo, hospitales de especialidad para los casos más graves. Todo debe estar conformado en una red que pueda hacer las derivaciones que correspondan a cada etapa de la evolución del paciente. En el área de SM siempre es necesario el trabajo con la familia y/o con la red de apoyo especialmente cuando se trata de niños y jóvenes. Actualmente la oferta de profesionales, de turnos para tratamientos ambulatorios y de camas para internación es muy inferior a la demanda y está completamente centralizada. Por eso es indispensable promover la formación de profesionales, proveer los recursos asistenciales y promover políticas públicas preventivas con adecuada distribución territorial que disminuyan la demanda asistencial. 

Por último y tal vez lo más importante debe incluirse el financiamiento dado que, aunque la letra de la ley sea muy buena si no se garantiza su aplicación es texto vacío.

   (*) Médica psiquiatra