por Lisandro Martinez*
El asesinato de Agostina no fue un rayo en el cielo sereno en Córdoba, “la nocturnidad” ya había sido desquiciada por autoridades cómplices. El Bar Wachitas fue autorizado por funcionarios municipales y reclutó trabajadoras sexuales menores de edad (desde 14 años). Según una víctima anterior que escapó en 2025 semidesnuda de la casa de Barrellier, a ella la ayudó a escapar una niña de 11 años..., esa víctima declaró que Barrellier le dijo "desnúdate que vienen a traerme plata y te quieren ver”. Su lenguaje destaca su rol de captor y entregador de mujeres a los burdeles de la zona o a bandas de trata”. La víctima dijo: “pienso que a Agostina la entregó a otros por dinero”. “Además, surgieron fotografías inéditas tomadas en Wachitas Bar, donde se sospecha funcionaba una red de trata y un prostíbulo clandestino donde aparece Melisa Heredia, madre de Agostina, junto a su hija” (www.A24.com.ar10/6/2026). En el crimen de Agostina una nueva prueba complica aún más la situación de Soledad Andreani, la tercera detenida señalada por la justicia por encubrimiento agravado y dueña del Ford Ka negro con el que Barrellier llegó al barrio Ampliación Ferreyra para descartar los restos de Agostina. Un video ubicó a Barrellier y Andreani juntos en el barrio Yofré de la capital provincial, horas después del asesinato. El cuerpo fue descartado el 25/5 entre las 10:00 y las 12:00. Esto quiere decir que, al momento del video, el cuerpo de “Agos” se encontraba en la casa de Barrellier.
El medio El Doce TV de Córdoba puso al aire un registro fílmico que pertenece a una cámara ubicada en la cuadra de un negocio donde compraron Andreani y Barrellier. La grabación es cerca de las 13:00 del domingo 24/5. El brutal femicidio de Agostina provocó un tembladeral en la Municipalidad de Córdoba, tras registrarse graves falencias en los controles internos provocando renuncias en el gabinete del intendente Daniel Passerini. Fueron
desplazados13 funcionarios de la municipalidad (www.cadena3.com 9/6/2026). Entre los funcionarios están el ex director general de Tránsito y el ex secretario de Tránsito y Movilidad, quienes presentaron sus renuncias tras salir a la luz sus vínculos de militancia con Barrellier, a quien se debería investigar como distribuidor de drogas y captador de menores por lo menos en ese municipio para entregarlas a tratantes de personas. Confirmó Rodrigo Fernández, secretario de Gobierno municipal de Córdoba, que ambas renuncias fueron aceptadas ya que ninguno era de planta permanente, facilitando la desvinculación. Según Fernández, el intendente recibió ya 13 renuncias en los últimos días y no se descarta que la reestructuración alcance a más funcionarios (www.cadena3.9/6/2026). El caso Barrellier pone en tela de juicio los mecanismos de control interno de la municipalidad porque el antecedente por privación ilegítima de la libertad por el que Barrellier estuvo detenido hace un año no fue blanqueado ante las autoridades municipales. Fernández admitió que hubo una "grave vulnerabilidad" en los filtros internos y señaló que "la falta de comunicación formal" impidió que se tomaran medidas preventivas antes del trágico desenlace. Barrellier, quien se desempeñaba como "becario" en el municipio, fue expulsado inmediatamente tras conocerse su participación en el caso.Wachitas: prohibido por ley, “lagalizado” por el municipio
El femicidio desnudó irregularidades en los controles vinculados al Bar Wachitas instalado a 100 metros del Centro Educativo Santo Domingo e Instituto Superior Santo Domingo en Córdoba capital. Desde mayo de 2012 rige en toda la provincia la Ley Provincial 10.060. La normativa prohíbe taxativamente la instalación y funcionamiento de whiskerías, cabarets, clubes nocturnos, boites y locales de alternadoras en todo el territorio cordobés, considerándolos lugares de explotación sexual y trata de personas. El bar Wachitas recibió la habilitación municipal el 2/6/2025 y ese mismo día fue clausurado tras una inspección. Según se informó el local presentaba fallas eléctricas y de señalización, elementos de seguridad vencidos y modificaciones estructurales no declaradas. Wachitas quedó bajo la lupa en la investigación por el femicidio de Agostina; allí trabajaba Soledad Andreani (43 años), propietaria del Ford Ka que había utilizado Barrellier. Sólo pronunciar el nombre del Bar Wachitas establece la discrecionalidad para aprovecharse de jóvenes mujeres que parecen estar destinadas al manoseo. Según el secretario de gobierno, ese establecimiento tenía reiteradas clausuras por problemas de higiene y seguridad, aunque se había regularizado su situación administrativa.
Barrellier y Soledad Andreani ¿un circuito de proxenetas reclutadores
De acuerdo a los investigadores tras el crimen fue lavado el Ford Ka con el fin de eliminar posibles pruebas. Las versiones de que la dueña se había separado del femicida son dudosas a partir del video y las imágenes que confirman el tour de compras de ambos. La casa de Barrellier es custodiada por la policía, imagen no vista salvo en los allanamientos. La cuadra está cerrada al tránsito y la policía está allí debido a que se recibieron intimidaciones de prenderle fuego al domicilio. Una joven de 22 años figura como la responsable de Wachitas, el bar donde trabajaban Barrellier y Soledad Andreani era productora de eventos (www.lavozdelpueblodetresarroyos 4/6/2026).Soledad es la habilitada a quien le llegaron las actas de clausura. No tiene empleados registrados. Surgen dudas sobre si es o no la real encargada del negocio. El 6/6/2026 clausuraron “Wachitas”. Nicole W, de 22 años, está inscripta como dueña de Wachitas. Su nombre –se preserva su identidad porque no hay mayores elementos que la unan al caso Barrellier– surge en las actas de infracción. En la comunicación que hizo el municipio no se identificó quien está detrás de Wachitas. Wachitas figura inscripta en Arca bajo 2 rubros: servicios de expendio de bebidas en bares y venta al por menor de frutas, legumbres y hortalizas frescas. Esta actividad viene de la pandemia cuando los locales nocturnos sacaron permisos para otros negocios. Uno de los detalles curiosos que resalta en los informes de actividad económica solicitados por La Voz a base de datos es que no hay empleados registrados: Soledad estaba contratada informalmente. Wachitas Bar niega vinculación con el femicidio y aclara su situación legal. En los últimos días, se difundieron en redes sociales sospechas en torno a quienes serían los propietarios del local. Que sea una joven de 22 años, poco conocida en el rubro, quien figura como habilitada en este negocio no disipó la duda de que se trate de una “prestanombre”. Entre sus vínculos familiares, figura Luis Alberto M. de 38 años, quien a su vez tiene fijado como domicilio fiscal el inmueble donde funciona Wachitas. Luis M. figura inscripto en Arca desde 2016 en el rubro de bares y boliches nocturnos, aunque con agregados: servicios de expendio de bebidas en bares. También se anotó en el rubro de servicios de expendio de comidas y bebidas y también de alojamiento y servicios. Sin embargo no tiene actividad económica registrada y sólo opera con Naranja X, con movimientos muy irregulares de dinero, que fueron de $ 6.000,000 o $7.000.000 a un pico de $ 12.000.000 por mes en el registro del último año. Existen registros de juicios iniciados tanto por Rentas como por la Municipalidad de Córdoba contra Luis Alberto M. desde 2024. No consta que exista quiebra o concurso de acreedores. Quien sería el padre de Nicole, Richard W. está inscripto en Arca bajo el rubro de transporte de cargas. Todos tienen domicilios próximos en un radio de pocas cuadras. Con la firma "administración de Wachitas", se emitió un comunicado oficial en el que se niega cualquier vinculación societaria con los investigados por el crimen de Agostina. Se aseguró que los propietarios del comercio son totalmente ajenos a los hechos que investiga la Justicia. Desde el local, aclararon que habían brindado colaboración inmediata a las autoridades durante los allanamientos en el marco de la causa. "No se encontró ningún elemento que vinculara el establecimiento con la investigación en cuestión", confirmaron tras las inspecciones. La empresa lamentó la difusión de "información inexacta" en redes sociales que involucraba a la titularidad del bar con el femicidio. Con el asesinato de Agostina quedó claro el funcionamiento de redes de prostitución protegidas donde Barrellier era uno de los ordenadores del circuito de la distribución de cocaína hacia dentro y hacia afuera del círculo que podemos titular el entorno del crimen que debe investigarse; como a Fasetta, un individuo de 47 años señalado como presunto cómplice de Barrellier. Según la familia de la víctima, mantuvo una actitud sospechosa durante los días posteriores a la desaparición y se mostraba especialmente interesado los avances de la búsqueda. La investigación analiza si su cercanía con el entorno de Agostina tenía como objetivo monitorear el avance de la causa para alertar a Barrellier y/o protegerse a sí mismo. Además, hay dudas sobre su situación económica y los motivos por los que residía en el aguantadero que había conformado en su vivienda Barrellier. La escasa investigación que trasciende señala conexiones con barras de clubes cordobeses y expone a un vasto caudal de responsables con vínculos políticos que aparecen demasiado expuestos a la investigación oficial. Nunca se sabe hasta qué punto la trama delictiva estará dispuesta a mostrar la complicidad y las miserias del poder político de la provincia siempre vinculado a la política nacional.
Epígrafe foto: Frente Bar Wachitas
(*) De Política Obrera

